domingo, 4 de noviembre de 2012

Crónica de un viaje ¿frustrado? =) - parte I

Si no fuera porque su optimismo (el de I. y L. ) tiñe cualquier ambiente... 
Si no fuera porque I. decía: " Tú no lo entiendesss. Los días que se salen de la norma en mi vida son los habituales. Lo raro es el día que no pasa nada..." ...
Si no fuera por la insistencia casi obsesiva a las 3 de la mañana en  las urgencias de un hospital de I. diciendo: "Cuando lo cuentes en el blog... tú quítale dramatismo ¿eh?"...
Si no fuera porque en medio del dolor, colocando el yeso, todavía L. intercalaba los golpes de risa con los de gritos...

Si no hubiera sido por eso, reconozco que la situación era para ponerse a llorar y no parar en 4 días. Era para darse de cabezazos contra la pared, las 4 juntas. 

Pero no fue así.

Esto nunca ha pretendido ser un blog personal. Para eso, ya le cuento mi vida al Umpa. Pero voy a hacer alguna excepción con esto, porque de medicina no se aprende sólo en una facultad o en las prácticas regladas de un hospital. 

Resumo:
I. y la amiguilla. Paseando.
I. y L. vinieron acompañadas de otra amiguilla. Todo prometía ser un puente ideal de la muerte. De risas, paseos.... esas cosas. El tiempo acompañaba. Y lo prometido se cumplió... casi. Menos por lo de ideal. Pero risas y paseos hubo.

Antes de poder conocer ni media calle de la ciudad, por circunstancias ajenas a nuestra voluntad, L. cayó, ante mi espanto, sobre su pierna. Cosa mala.

Aunque cuando I., L. y la amiguilla lean esto seguramente piensen algo así como: "qué listilla, qué fácil es decirlo ahora...".
Reconozco que me temí lo peor desde el primer momento. Todavía no he dado trauma, y no sé cómo nos lo explicarán. Pero a mi mente venían las características que un personajillo que teníamos por profesor en fisioterapia nos daba sobre las fracturas:

- Dolor (que le digan a L. si dolía o no...).  Es un dolor que si se percute el hueso, se transmite a la totalidad del hueso (por la presencia del periostio)
(Odié el momento en que L. dijo que por la pantorrilla no le dolía que le dolía por delante. La cara anteroexterna de la tibia no tiene musculatura por delante, así que las posibilidades eran pocas. Además al tocarle en el tercio medio, el dolor trepaba que se las pelaba hasta la rodilla)

- Impotencia funcional (imposible de evaluar en este caso. Para quien se incorpore ahora remito a la entrada anterior y a las que están por venir)

- Crepitación. Siempre nos dijeron que esto no había que evaluarlo, y en este caso no hacía falta. L. decía: "noto como un crujido por dentro... ¿qué será eso?"


Ningún signo/síntoma más a parte de esto. En mi mente estudiantil, intentaba convencerme a mí misma: "Venga reina, si no eres más que una estudiante... tú de esto no tienes ni idea. Seguro que es una contusión y al final lo que vamos es a perder el tiempo en urgencias" "Venga, tonta, si eso hace mucho tiempo que lo diste, y total... ¿acaso alguna vez has explorado una fractura así, "en fresco"? La teoría suena bien, pero tú no tienes ni idea... " "Si ahí lo que os daban era un resumen (eso dicen) seguro que la realidad no es así..."

Y lo que nadie quería... Fue.
Poco antes de las 4 de la mañana, llegó el diagnóstico definitivo. Por un momento, sólo por un momento, se apagaron las risas. 
La imagen radiológica era algo parecido a la que he cogido de internet. Una fractura cerrada oblícua de tibia. Sin deformidad externa.

Hablaban de quirófano, de ingreso, de yesos... a las 4 de la mañana, a 500 km de su casa y en medio de un puente. Eso no sonaba nada bien. Y L. con buen criterio, se negaba en rotundo a lo del quirófano.

Lo que pasó después y el resto de entradas prometidas... lo dejo para otro momento.

8 comentarios:

  1. ¡Así se hace! Hay que curtirse en la calle, y por lo que veo, tu ibas muy bien encaminada! Ya nos contarás el desenlace.
    Muchos besos ;)

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    1. jaja, ojalá no hubiera llevado razón... La verdad es que por una parte me sentía orgullosa, porque ni los médicos de urgencias lo sospechaban hasta que vieron la radiografía.
      Uno dijo que no creía que estuviera roto. Y otra dijo que no esperaba que lo estuviera... (Después de verlo)
      La verdad es que con la explicación de la caída lo menos lógico es que realmente se hubiese roto. jaja

      Mucho ánimo!!! Ya contaré, si =)

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  2. A veces queriéndolo o no las dificultades se presentan, la cuestión es ¿y para qué?. Sobre eso tengo varias terorías, pero creo que en esta ocasión me quedaré con la C.
    Seguro que por el Macarena te echan de menos Irene.
    Un abrazo fuerte de I.

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    1. ¿Teoría C.? Eso quiero saberlo...
      Está claro que las cosas pasan por alguna razón. Y que a veces esas razones tardan en verse ;

      Un abrazo I.!!!! =)

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  3. Menuda faena, menudo estropicio de puente... a ver como terminasteis que nos has dejado con la intriga... Con todas las historiestas que tengo yo para contar de los huesos de mis hijas... yo nunca me he roto nada, pero tal y como las he visto llorar... debe doler una barbaridad.

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  4. Puff qué faena :S aunque la verdad es que tampoco hay un buen momento para que pasen estas cosas. pero bueno, si ya está operada ya solo queda esperar a que la cosa cure y tener paciencia.
    Un besote

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