lunes, 14 de septiembre de 2015

Consejos MIR VII - Consejos para los acompañantes...

Sigo completando las entradas sobre consejos para el MIR...
Estos son los enlaces de las entradas anteriores...

Consejos MIR I - Estudiantes de medicina
Consejos MIR II - Elección de academia
Consejos MIR III - Mantener el orden y organizar el tiempo
Consejos MIR IV- ¿Dónde estudiar?
Consejos MIR V - Estudiando... primera y segunda vuelta
Consejos MIR VI - Métodos complementarios al estudio

Hoy... la entrada no va dirigida a dar consejos sobre cómo estudiar el MIR. La entrada es para aconsejar a los "acompañantes" del MIR... Esa gente que rodea a todo estudiante MIR. Que pueden ser tus padres, hermanos, pareja,vecinos,  amigos, y demás personalidades...

Para ello, rescato una entrada epistolar que en algún momento del MIR pensé en publicar, y que finalmente, por algún motivo que desconozco, no hice.


Querido acompañante:

Sé que no hay quien me aguante en estos meses. Ni yo misma me aguanto la mayoría de las veces. Pero quiero que me entiendas. Sí... me estoy justificando. Estoy insoportable, pero tengo que estarlo. Solo es hasta que termine enero. Después prometo volver a intentar ser yo otra vez. 

No es fácil levantarse cada día con unos objetivos por delante. No es fácil saber que "me estoy martirizando" porque quiero. Que no hay nadie que me ponga una pistola en la nuca... pero ¿acaso tengo otra opción? 
Entiéndeme... Apenas tuve 15 días para celebrar que por fin era médica. En esos 15 días tuve además que mentalizarme de que ese título no me servía para nada si no superaba 7 meses de estudio intenso con un examen al final: el temido MIR. 
Quizás tú también has tenido que estudiar. Quizás te acuerdes de lo que es eso. No quiero que pienses que los estudiantes de medicina... (¡qué digo! ¡ya médicos!) somos los seres más desdichados del universo. Pero de veras... no es fácil.

Perdona que te conteste mal cuando me dices que "seguro que apruebas..." Perdona que si no tengo confianza contigo me trague la mala contestación y mi respuesta sea el silencio. Me gustaría explicarte que el MIR no es aprobar o no aprobar... Que el MIR es un puesto. Que no hay una nota. Que el premio es elegir lo que quiera y donde quiera. Que lamentablemente no depende solo de lo que haga yo. Depende de lo que hagan los demás también. 

Perdona que me enfurruñe si me dices que "a ti siempre te ha ido bien... ¿cómo no lo vas a sacar?" Con esas palabras siento que el tiempo que dedico a estudiar es inútil. Si me va a ir bien... ¿para qué estudio? Perdona que no agradezca esos comentarios. A veces salgo de una mala semana en la que los resultados del simulacro no han acompañado. 
Y es que no... a veces no acompañan. Estudio entre 8 y 10 horas al día. Siento que aprendo. Siento que entiendo cosas que antes no había entendido. Y llega el simulacro de turno y es peor que el anterior. ¿Todo esfuerzo tiene su recompensa? No lo sé...  a veces no. ¿Me va a salir bien el MIR? Puede que no... 

Sé que a veces te sorprende que no pueda dejar de estudiar ni un solo día (tan solo los domingos). Sé que te sorprendió que en verano no pudiera renunciar a un solo día entre semana para ir a la piscina. Sé que te sorprende que el día de mi cumpleaños lo pasara estudiando. Sé que te sorprenderá cuando llegue la Navidad y mientras otros celebren yo estudie. No. No puedo no estudiar. Sigo los plantes de la academia.
Por favor, no me des a entender que estudio por vicio. 

Sé que no te lo pongo fácil... que lo que crees que son palabras para animarme me lo tomo como una agresión constante... Déjalo estar. No me lo tomes muy en cuenta. Solo aguántame hasta que pase enero... 

Mientras tanto, te diré lo que puedes hacer por mí:

  •  Facilítame el estudio. Estoy muy centrada... y sé lo que tengo que hacer. No me sugieras planes increíbles durante mi jornada de estudio (si quieres, puedes preguntarme hasta qué hora estudio... en cuanto cierro los manuales soy "libre" para hacer una vida normal... de momento)
  •  Sácame de casa los domingos. POR FAVOR. Necesito ver que el mundo sigue girando. Aunque llueva a cántaros. Quiero sentir el aire en la cara. Quiero pasear. Quiero ir al cine. Quiero ir a patinar. Quiero hacer todo lo que no puedo hacer durante la semana. No dejes que mis domingos sean un día sin planes. Quiero olvidarme del MIR durante las 24 horas de ese día.
  •  Pregúntame cómo puedes ayudarme... Se me ocurrirán una y mil formas. No me des más trabajo. No me digas que mi casa está desordenada. No me digas que debería cortarme el pelo porque se me ve horrible. Ahora solo me importa el MIR. Si quieres puedes ayudarme a limpiar la casa. Te lo agradeceré. 
  •  DÉJAME LLORAR. A veces lo necesito. No intentes frenar el llanto. Es el único desahogo que tengo cuando las cosas no van bien. Abrázame o tráeme chocolate... según sea el nivel de confianza. Pero permíteme ese momento. De aquí a enero me quedan muchos días para llorar. 
  •  Sí... estoy increíblemente susceptible. Lo reconozco. Pero no lo puedo evitar. Si piensas que lo que me vas a decir me va a sentar mal... no digas nada. No me tomaré a mal tu silencio. Demasiado tengo con preocuparme del TNM del cáncer de pulmón. No te preocupes... 
  •  Mi último consejo... querido acompañante... si no sabes qué decir, ni siquiera por whatsapp... hay una cosa que nunca falla...  Este icono...





Mándame FUERZA. Fuerza para seguir adelante. Fuerza para que cuando termine de llorar decida "volver a por todas". Fuerza para aguantar el ritmo hasta enero. Fuerza para afrontar cada manual, cada simulacro. Mándame Fuerza... hasta el mismo día del MIR. Entonces... si quieres mándame confianza. Y después de ese día... si te apetece... mándame a la mierda... Pero por favor,  hasta entonces... solo necesito fuerza. Fuerza para dejar de pensar que mi trabajo es en vano. 

Con eso me basta... y con que me saques de paseo los doMIRgos.

Y aunque ahora no siempre sea capaz de agradecértelo: GRACIAS por tu compañía. Gracias por intentar que me sienta mejor. Gracias por mandarme fuerza. 

martes, 1 de septiembre de 2015

Rotatorio R1 - Nefrología - Mes 2

Como os comenté... iré contando con un mes de retraso los rotatorios. De vez en cuando intentaré hacer aclaraciones para que la gente ajena al mundillo sanitario  pueda entenderlo y no se pierda en un mar de tecnicismos...

Allá voy...

Nefrología 

Sería complicado resumir este mes con una palabra... pero si tuviera que hacerlo diría que para mí ha sido: imprescindible. Además de muy útil, me ha cambiado bastante la idea de la nefrología como especialidad. El riñón sigue pareciéndome un órgano complejíiiiiiiiiisimo, pero muy interesante de estudiar.

Posiblemente una de las cosas que más me está chocando de la residencia es que la mayoría de las veces aprendes "a base de leches", no porque haya nadie que te vaya a dedicar un rato. En este caso... no ha sido así.
Ya me habían comentado residentes mayores que me iban a explicar mucho en nefro, pero la verdad es que ha sido un mes realmente docente, más de lo que esperaba.

La mayor pega de la rotación es que ha sido en verano. Eso implica que había pocos pacientes (poca variedad)  y pocos médicos. Aún así, creo que he podido aprovecharlo bastante.

Orfanización de la rotación: Nefrología
En mi hospital el servicio de nefrología podríamos decir que se divide en las siguientes secciones: planta de hospitalización, hospitalización de agudos (donde se realizan diálisis urgentes y se ingresa a gente que requiera de mayor vigilancia), diálisis y consultas externas.

Desde el primer momento estuve tutorizada y solo pasé por dos de las secciones que interesan más de cara a mi especialidad futura en hematología: planta de hospitalización (donde además se ven las interconsultas que se realizan desde otras especialidades, entre ellas hematología) y hospitalización de agudos.
Además, me dieron un archivo de artículos de referencia preparados para hematología y oncología: fluidoterapia, equilibrio ácido-base, daño renal de quimioterápicos, daño renal en pacientes con neoplasias hematológicas, daño renal en pacientes trasplantados, mieloma múltiple...

Mi día a día en nefrología
Lo primero que hacía era ir a la sesión. Ahí, simplemente se habla de los nuevos ingresos, de interconsultas hechas al servicio ,  y de dudas sobre pacientes de diálisis, de consultas... etc.

Después íbamos a la sala de hospitalización de agudos y programábamos las diálisis que había como "urgentes".
Luego  revisábamos las analíticas y el resto de pruebas solicitadas de los pacientes hospitalizados, pasábamos plata y escribíamos la evolución. (Vamos, una secuencia muy parecida a la de cualquier planta de hospitalización)

Cuando terminábamos con todo, si había tiempo, uno de los médicos nos reunía a los residentes que estábamos rotando por nefrología y nos explicaba algunos temas de gran importancia: el manejo de la fluidoterapia (en lenguaje coloquial... serían "los goteros" o "los sueros"), el manejo de la hiponatremia (sodio bajo) y otros temas relacionados más directamente con la especialidad de cada uno. Cada lección podía durar perfectamente una hora, y estaba genial. No se trataba de una charla sin sentido... nos obligaba a pensar. Nos obligaba a que en cada habitación que entrásemos mirásemos qué fluido se le estaba poniendo a cada paciente. Y a pensar por qué se le estaba poniendo eso y no otra cosa. Nos obligaba a no actuar "por inercia". Espero tener eso presente no solo durante el resto de la residencia sino durante toda mi vida profesional.

He aprendido... +   curiosidades...

- ¡¡Lo que contienen los fluidos más usados en el hospital!! ¡Y sus usos! ¡Y su evidencia! El otro día me vi (¡¡¡YO!!! ¡¡¡R1!!!) explicándoles a médicos adjuntos de medicina interna las diferencias entre el plasmalyte, el suero fisiológico y el ringer lactato... (me habría gustado que lo presenciase el adjunto de nefro... no se lo habría creído... parecía que dominaba el tema yo y todo!! jaja )
Que los coloides están en desuso, que "lo que se lleva" son los cristaloides.

- A mirar la creatinina ( me he convertido en una obsesa de la creatinina: la creatinina es un producto que normalmente filtran los riñones. Su elevación en sangre indica que algo no funciona del todo bien en esos riñones)  En urgencias soy una pesada... Cada vez que veo una creatinina alta pregunto una y otra vez al adjuno: "¿Le pongo paracetamol en vez de nolotil? Es que tiene una creatinina altita..." (Porque sí, señores: los antiinflamatorios (el ibuprofeno, el metamizol (nolotil) y otros de la misma familia... tocan la función renal. No hay que abusar de ellos. Y en personas con daño renal, están contraindicados. El paracetamol sería el analgésico de elección)

- Muchos otros fármacos nefrotóxicos: los contrastes radiológicos, muchos antibióticos... (me temo que muchos se me irán olvidando...) Pero que si hay que ponerlos... se ponen.

- Que lo insuficiencia  renal prerrenal (con sus criterios súper-MÍRicos de prerrenalidad...)  EXISTE... aunque no hace falta mirar que los cumpla de manera estricta... Que la clínica (como casi siempre) te lo da. Que un riñón en un anciano, se puede estropear por un par de vómitos y una diarrea...

Imagen de sesión de hemodiálisis
- Nociones básicas sobre la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. Son temas muy complejos que se escapan totalmente a mis objetivos en la rotación, pero me ha gustado conocer algunas pinceladas. Ahora sé lo que es una fístula. Las he visto. Las he tocado. Las he escuchado... Por fin sé en qué consiste la diálisis peritoneal... Nunca está de más.




- Que a los pacientes ¡¡hay que pesarlos!! (en nefro viven obsesionados con eso. Pero me ha quedado claro que no es necesario hacer cuentas complejas de los líquidos que entran por los que salen. Que la medida más fiable es si ha ganado o ha perdido peso de un día para otro)

- ... que si quieres ser nefrólogo tienes que tener un móvil lleno de aplicaciones con todas las cuentas y fórmulas que hay que usar para todo.

- Y por último... que no se dice edemaS... que siempre es singular: EDEMA. Edemas no existe... (se dice "edema en miembros inferiores" ) Usar el plural, es una aberración semejante a decir "hipertensiones arteriales" en vez de "hipertensión arterial"



Creo que me han quedado muchas cosas por aprender. Y muchas cosas por llegar a entender. Pero esta aproximación a una especialidad que para mí siempre había sido "odiada" me ha parecido increíblemente útil. Me veo muchísimo más suelta. Me ha gustado la rotación. A día de hoy no me planteo hacer otra especialidad, pero la nefrología me ha sorprendido muy gratamente. Es de pensar, de razonar. Nada se hace de manera automática.

Además... y para qué engañarnos... me lo he pasado muy bien. Los residentes de nefro son simpatiquísimos y los adjuntos también. Y eso... ¡también ayuda!