domingo, 18 de octubre de 2015

Resolviendo la porra de especialidades...

Pues sí. ya era hora.
Rondaba el mes de abril. El mes de la elección de plaza (parece haber pasado una eternidad) cuando publiqué esta entrada sobre la porra de especialidades.

Aunque respondí individualmente a los mensajes, no expliqué las que, por entonces, eran mis opciones. No expliqué por qué las ordené así, o por qué descarté otras.
Más adelante escribiré alguna entrada para aquellos que se presentan al MIR el 6 de febrero sobre cómo no desesperarse elaborar una lista después del MIR.  Pero ahora voy a resolver la porra.

Quiero aclarar antes de nada, que estos planteamientos, razonamientos y orden de especialidades, corresponden a una visión previa y probablemente sesgada. Si ahora mismo tuviera que hacer la lista... lo único que NO cambiaría sería mi primera opción. El resto.. algunas subirían de posición, otras especialidades aparecerían en la lista, y algunas de las que están en la lista, desaparecerían.
Mi consejo fundamental a los que vayan a elegir especialidad es que PASEN por las especialidades que les llaman la atención. Que no se decidan por algo por lo que nunca han visto de cerca. Y si pueden... que se pasen 5 días al menos  y que los traten como si fueran R1, no como si fueran estudiantes.

En fin: Empiezo de atrás a adelante.

Las que en un momento me planteé durante la carrera, pero que descarté del todo antes o después de hacer el MIR:

- Neurología: sí... yo me metí a medicina estando prácticamente segura de que sería neuróloga. Como algunos sabréis, antes de medicina estudié fisioterapia. Y ahí tuve un profesor (internista) a quien le debo el haber empezado medicna. En la asignatura de afecciones médicas insistíamos especialmente en neurología y reumatología (lo que más interesa para fisio) Y me encantó la neurología. Me llevaba el Harrison de la biblioteca y me lo leía como quien lee una novela.
Finalmente, no sé si es que durante la carrera dejó de gustarme o que simplemente hubo cosas que me gustaron más. Poco a poco fue perdiendo fuelle. Aún así, le di una oportunidad en unas prácticas voluntarias y me di cuenta de que no estaba hecho para mí: demasiado crónicos... diagnósticos muy precisos, pero cero resolutiva.

- Pediatría: Me encantó en unas prácticas que hice el verano de 3º. En ese momento estaba casi segura de que sería lo que haría en el futuro. Pero luego la estudié y no me llamaba la atención.hice durante 5º y 6º prácticas y pese a que no me disgustaba en absoluto, no terminaba de calarme del todo.

- Obstetricia y ginecología: en la carrera nos la impartieron de maravilla, y no se me dio nada mal. Pensé que no me gustaría nada... y sin embargo, me encantó. También me gustaron las prácticas. Peeeeeeeeeeero... es médico-quirúrgica. No me gusta el quirófano. Me costó descartarla, pero verdaderamente no me sentía cómoda con esa parte quirúrgica de la especialidad.

- Anatomía patológica: breve, pero intenso fue mi amor por la AP... Solo quise ser patóloga durante 3º de medicina. Tuve profes demasiado buenos y motivantes (y exigentes...) . Sigo pensando que es el máximo del conocimiento de la medicina a nivel científico y a nivel diagnóstico. En un hospital se les debe casi todo a los patólogos y no son nada reconocidos... Pero llegó 4º y con él otra asignatura de anatomía patológica con otros profesores... y fue suficiente para quitarme cualquier tipo de ganas de ser patóloga.


Ahora sí que empiezo con las opciones reales que me planteé después del MIR

4/5 )

MEDICINA INTERNA:
La eterna duda... esa que tantos tienen entre sus opciones. Esa que pocos tienen como primera opción. Es pura medicina. Me atraía, pero tenía dudas...
Un par de residentes de diferentes especialidades, que también habían dudado con medicina interna, me dijeron sin conocerse, las mismas palabras: "no hagas interna a menos que sea tu primera opción"
Y sí... me dejé llevar por esa opinión y la dejé ahí... en una 4ª/5ª posición.

MEDICINA DE FAMILIA:
Soy una persona súper impaciente y no me veía en atención primaria. Pero pasar por urgencias en 6º hizo que me plantease realmente esta especialidad de cara a dedicarme a esa sección. Antes de esa experiencia, nunca se me había pasado por la cabeza. Fue una opción bastante intensa, que el estudio del MIR diluyó poquito a poco. Peroquedó entre la 4ª y la 5ª posición junto con interna.
Lo pensé... y no... no sería una buena médica de familia teniendo en cuenta que la parte de atención primaria no me gustaba. La descarté igual que descarté gine en su día por la parte quirúrgica.

3) MEDICINA INTENSIVA (UCI)
No roté por ahí durante la carrera. Solo pasé en alguna ocasión acompañando a otros especialistas. Además, los intensivistas nos impartieron cursos de RCP avanzada. Ese fue mi único contacto cercano con la especialidad.
Me la planteé precisamente porque me habían gustado las urgencias:tener que pensar rápido, actuar rápido... No me disgustaba la idea del paciente crítico y es una especialidad generalista (algo a su favor... igual que familia o interna)
Finalmente se ganó la tercera posición. Pero quedó lejos de la 2ª y la 1ª. Solo pregunté por ella en un hospital. Después me fui centrando. Creo que nunca me la planteé como una opción real.

2) ONCOLOGÍA  MÉDICA 
De siempre me gustó el estudio del cáncer en la carrera (y durante el MIR) Sí... odio los TNM con toda mi alma pero sentía una atracción por la patología oncológica. Lo que más me gustaba estudiar de cada especialidad, con frecuencia, era eso: en neumo el cáncer de pulmón, en urología el de vejiga o el de riñón, los ginecológicos... Es más lo único que más me gustaba estudiar de la trauma eran los tumores óseos.
Esta sí que fue una opción real por la que pregunté en varios hospitales. Hasta que algo me dijo que no era mi primera opción. Pese a lo variada que es... no sabía si realmente quería dedicarme solo a la patología oncológica. Me gustaba estudiarla... pero... ¿me gustaría en la realidad?
Durante la carrera solo pasé por consultas. Me gustó... pero... no sé.
No sé si es que le vi alguna pega o es que finalmente la hemato se la fue merendando poquito a poco...

1) HEMATOLOGÍA
La finalmente elegida...
No me equivoqué. Solo la he rozado con la puntita de los dedos y ya me encanta. Es una especialidad con un campo tremendo y variadísimo: laboratorio, banco de sangre, consultas, plantas de hospitalización, unidades de trasplante... Tiene una parte oncológica muy amplia, pero no toda la hematología es oncología... y eso es un punto muy a su favor. En definitiva: me gusta todo (a día de hoy) .
Ya en primero de medicina me llamó la atención la sangre vista al microscópico (quizás porque fue el primer tejido que estudiamos, quizás porque fue el primer tejido donde fui capaz de distinguir los distintos tipos de células) Pero era primero... y tuve que pasar por muchas futuras especialidades. A toro pasado, me doy cuenta de que en pediatría las patologías que más me llamaban la atención eran las hematológicas. Pero no fue hasta que llegué a 5º cuando sonó con fuerza: una extraña jugada del destino hizo que terminase rotando por hematología. Y me encantó. Me eligió la especialidad desde el primer día.

Pese a todo, hubo cosas que me generaron muchas dudas después de hacer el MIR. Para empezar... que yo no había rotado por todas las especialidades existentes... ¿y si realmente había alguna entre las posibles que me habría cautivado realmente? La hematología es una especialidad puramente hospitalaria y es más potente cuando más grande es un hospital. ¿Era eso limitarme demasiado?
Me encantaría trabajar en la sanidad pública, pero uno tampoco puede cerrarse cuando lo que te espera después de 4-5 años de formación es el paro. La hematología es una especialidad cuyo campo en la sanidad privada es enanísimo. ¿Sería un motivo para descartarla?

Mis pegas no iban en contra de la especialidad. Solo iban en contra de un posible futuro trabajo. Siempre tuve claro que eso no sería lo que me hiciera decidir. La vida da muchas vueltas. Quién sabe el día de mañana... A cada día le basta su propio afán =)

Así que... simplemente me dejé llevar. Quería ser hematóloga. Quiero ser hematóloga.


Después de esto... la ganadora fue...¡¡¡  MIRcitoblasto !!! con 16 puntos. Aún así... felicidades a todos, porque ¡¡  la mayoría acertasteis bastante!!

PD: Por cierto...  para los interesados, ¡¡aún estáis a tiempo de apuntaros al sorteo de Cartas a un Umpa Lumpa !!

jueves, 1 de octubre de 2015

Rotatorio R1 - Enfermedades Infecciosas y vacaciones - Mes 3

Y... sin darme cuenta, se han sucedido dos veranos seguidos en mi vida sin que me haya dado cuenta... (el de estudiar el MIR y el de "disfrutar" de lo estudiado: la residencia)...

Dentro de mi rotatorio, el tercer mes tenía una organización "rara". Era el mes en el que mi tutor había previsto mis vacaciones (así, todo entero...) En realidad, los R1 digamos que no tenemos problemas para pedir vacaciones cuando queramos (no cuantas queramos... jaja evidentemente). Somos tan sumamente molestos prescindibles  para el hospital, que no importa realmente cuándo faltemos. Igualmente, y para no desaprovechar los rotatorios programados, tenía que buscar un lugar donde rotar la primera quincena del mes y tomarme dos semanas de vacaciones.

La elección fue...

Enfermedades infecciosas
La especialidad de enfermedades infecciosas en España NO EXISTE. Es una superespecialización no reconocida de medicina interna (habitualmente). Como no existe, en cada hospital se organiza un poco como puede. En el mío se encargan, fundamentalmente, de llevar a los pacientes con VIH / sida en toda su globalidad (prácticamente cualquier paciente con VIH que acuda al hospital y precise ingreso, ingresaba a cargo de enfermedades infecciosas).
Además, son los principales encargados de "dirigir" o indicar la profilaxis (contra VIH) tras contactos de riesgo (por ejemplo tras un pinchazo de algún profesional con una aguja o incluso tras situaciones "desagradables" como pueda ser una agresión sexual)
Fuera del VIH, dirigen programas a nivel hospitalario sobre prevención de infecciones nosocomiales (las que se contraen dentro del hospital), uso correcto de antibióticos... y llevan multitud de interconsultas que se hacen desde otras especialidades por infecciones más "complicadillas" durante ingresos hospitalarios.

¿Por qué lo elegí?
- Porque no estaba dentro de mi rotatorio reglado (tengo rotación en medicina interna pero sin pasar por enfermedades infecciosas)
- Porque quería aprender algo de manejo de antibióticos en infecciones más complejas (en inmunodeprimidos). En hematología es algo muy importante, porque los quimioterápicos y las propias enfermedades hematológicas provocan inmunodepresión importante que hace que exista una propensión a infecciones altísima. Y son infecciones bastante "raras".
- Porque me lo habían recomendado mis resis mayores.

Así que... solicité rotar por el servicio y me recibieron con los brazos abiertos.

Mi día a día en enfermedades infecciosas
Como en todas las especialidades por donde he rotado hasta el momento, primero iba a la sesión (que es conjunta con medicina interna) En ella se hablaba de los nuevos ingresos y de pacientes con diagnósticos complicados. Ahí fui intuyendo que la rotación por medicina interna seguramente me gustará.
Después, discutíamos acerca de los pacientes en infecciosas con los adjuntos responsables de esta sección. Revisábamos analíticas, constantes... Finalmente pasábamos planta, programábamos las pruebas necesarias para los siguientes días y escribíamos la evolución. En último lugar atendíamos las interconsultas (que en este servicio se veían con una precisión y dedicación amplia. Se les dedicaba tanto tiempo como a los pacientes "propios")

Evaluación subjetiva de la rotación
Muy poco tiempo... Para empezar, solo estuve 8 días, porque dos de los 10 días, estaba saliente de guardia. Es una sección muy compleja y específica. No he llegado ni a rozarla siquiera. De lo que creía que iba a aprender  no he llegado a aprender nada.
Sin embargo, no me arrepiento de la elección. He aprendido cosas que no esperaba aprender y me han tratado increíblemente bien. Como siempre, lástima que haya sido en verano (con menos adjuntos - menos pacientes), pero volvería a pasar esos 8 días ahí.

He aprendido... + curiosidades
- A perder el miedo y a ¡¡desprenderme de prejuicios!! Porque aunque yo creyera que no... ¡¡los tenía!! Decir VIH es "pegar un respingo". Creo que todos los tenemos y verlo de cerca me ha curado de ellos. Tratar con un paciente VIH requiere las mismas medidas de protección y mismas medidas higiénicas que un paciente que no tiene VIH. Punto.
Mapa de resistencia a ciprofloxacino para E. Coli en
Europa (Datos de 2004) 
- Las medidas higiénicas básicas. Pues sí. Me han enseñado en la teoría y en la práctica cómo llevar una adecuada higiene de manos. Las manos del personal sanitario son un medio de transmisión de enfermedades por todo el hospital. Por lo tanto... antes de atender a los pacienes íbamos a lavarnos las manos. El lavado de manos tenía que durar unos 15 segundos mínimo con agua y jabón. Después de eso, uso de guantes para explorar (los guantes no eximen del lavado de manos) y entre paciente y paciente, lavado de manos con el mismo proceso inicial pero con clorhexidina / solución hidroalcohólica.

- El gran problema de la resistencia a los antibióticos... y que no solo varía de país a país o de ciudad a ciudad... sino incluso dentro de un mismo hospital.

- La problemática social de muchos de los ingresados era mayor que el problema físico que motivaba el ingreso.

- Los pacientes con VIH, en su mayoría,  no son gente "rara", de "mala vida" o "que se lo han buscado" (sin querer, estos eran parte de mis prejuicios) Es gente normal. Como tú y como yo. Y con los tratamientos actuales, ni siquiera hay nada externamente que llame la atención.

- Los distintos tipos de aislamiento que hay y las medidas que hay que adoptar en cada caso.

- Se puede morir solo. Sin que a nadie le importe. Ni a tu hermana, ni a tu madre. Supongo que tendrán motivos para que no les importe. Pero es extraño pensar que, quizás, nadie te extrañe. Se puede morir solo... pero dignamente. Con las sábanas limpias y sin dolor.  Incluso aunque fuera de esta sección se trate a las personas con historia de drogadicción como si tuvieran menos derecho a ser tratados. La dignidad no la determina la gente que te rodea. La gente que te echará de menos si te vas. La dignidad debe formar parte del simple hecho de pertenecer a la especie humana. Y eso lo he aprendido en infecciosas.


En definitiva... una rotación inesperada... Me habrían hecho falta unas semanas más para exprimirla al máximo.


VACACIONES
La segunda quincena fueron las vacaciones...
No me he ido demasiado lejos, pero me han servido:
- Para dormir hasta aburrirme
- Para hacer turismo
- Para pasear y andar en bici todos los días
- Para ver anocheceres...
- Para pintarme las uñas... Sí... mientras que estoy trabajando nunca llevo las uñas pintadas... Así que disfruté de cambiar de color. De salirme de la uña. De darme cuenta de lo rápido que me crecían...
- Para darme cuenta de que, por mucho que me guste mi trabajo... en realidad de vacaciones siempre se vive mejor... jaja