domingo, 17 de febrero de 2013

Regla nemotécnica - Aminoácidos esenciales

En la asignatura de nutrición volvemos de nuevo a la bioquímica (cuando creíamos que nos habíamos librado de ella "para siempre") 

Quizás la regla es un poco farragosa, pero me ha resultado graciosa:

Aminoácidos  esenciales:


Lista y con fe me vale para jugar al tetris y al parchís


(Marco en mayúscula las letras o sílabas que se relacionan con la regla)
LISta Y con FE ME VALE para jugar al TETRIS y al pARcHIS

LIS : Lisina
Y: Isoleucina
FE: Fenilalanina
ME: Metionina
VAL: Valina
LE: Leucina
TE: Treonina
TRIS: Triptófano
AR: Arginina
HIS: Histidina

(Habría que recordar, que en circunstancias especiales como la lactancia o la insuficiencia hepática, se añadirían dos aminoácidos esenciales más: cisteína (Cys) y Tirosina (Tyr)



En mi mente siempre retumbarán las palabras de aquél profesor de Bioquímica de 1º (que sé que volveré a tener en 6º) cuando hablaba frente a un anfiteatro pequeñito pero plagado de imberbes que no tenían ni la más remota idea de dónde se habían metido, diciendo:

"Se puede ser médico sin saber bioquímica... pero si queréis ser buenos médicos, tenéis que saber bioquímica"

Creo que hace falta más que bioquímica para ser un buen médico, pero no le faltan nada de razón a esas palabras. Me doy cuenta de cuánto me he ido alejando de los orígenes y las explicaciones básicas de la medicina (y de lo alejados de la bioquímica que están buena parte de los clínicos). 

martes, 12 de febrero de 2013

Los beneficios del contacto piel con piel

Después de haber terminado los exámenes y haber cursado este curso dos asignaturas de psiquiatría (materia que reconozco que no me resulta excesivamente atractiva) quería hablar sobre un tema que sí que me ha llamado la atención.

Me ha animado más a hacerlo el haber leído un artículo de EL PAÍS acerca de los beneficios que aporta el contacto de los recién nacidos ingresados en neonatología con los padres (una práctica cada vez más extendida en los hospitales españoles, pero a la que aún le queda un largo recorrido)

Fuera de lo tierno y lo relajante que pueda ser para un padre estar en contacto con su hijo en una situación a veces complicada... ¿realmente resulta beneficioso para el niño? ¿Sólo le hace sentirse mejor y más tranquilo o es algo más?
Harlow con uno de sus monitos

Los estudios sobre el apego y el establecimiento del vínculo afectivo no son novedosos. En los años 50 del siglo pasado, tres autores ( Harry Harlow, René Spitz y John Bowlby) aportaron un material importantísimo a la psicología y psiquiatría infantil.

Como mi intención no es dar una conferencia sobre ambos (que podéis encontrar en internet por gente realmente experta en la materia) pasaré a lo "chulo" directamente.




Harry Harlow, realizó una serie de experimentos con monos a partir de la observación del vínculo que establecían con un trocito de tela que tenían en la jaula y que se les retiraba cuando iban a limpiarla. 
Todos los monitos eran atendidos en sus necesidades básicas de alimentación e higiene. Unos fueron criados con "dos madres": una de alambre que le aportaba el alimento y otra recubierta de felpa y otros sólo criados con una madre de alambre que le aportaba el alimento.Mejor os dejo con el vídeo (se ve en pequeño, pero está en español y resume todo lo que iba a decir)




René Spitz,  describe los efectos de la separación en las hospitalizaciones y orfanatos. Cuando hay dos separaciones superiores a 15 días (separaciones drásticas) en el periodo crítico (que se considera de los 6-8 meses a los 2,5 años de edad), las repercusiones en el desarrollo pueden ser tremendas. 
Los niños pueden realizar gestos extraños con las manos, llegar a estados de caquexia e incluso a la muerte.
Os dejo un vídeo que muestra las reacciones de los niños en función del tiempo que habían permanecido separados de sus madres (o figura que realice el maternaje)



John Bowlby, muestra su descuerdo con el psicoanálisis clásico de Freud, que entiendo que el niño tiene una relación puramente objetal con la madre (búsqueda del placer a través de la boca) Bowlby viene a decir, que mamíferos y aves no se mueven sólo por la obtención del alimento. Los niños, como mamíferos que son, buscan el contacto físico, especialmente con una sola persona durante los primeros meses de vida. Siendo este contacto tan importante como la alimentación para su desarrollo.

Aunque se le acusó de ello, Bowlby no defiende que la madre deba estar de manera exclusiva dedicada al cuidado y crianza de sus hijos ya que, para la creación de un vínculo seguro, parece ser que influye mucho más la calidad del tiempo que se le dedica al hijo que el tiempo.


En conclusión: la necesidad del contacto físico en un niño es fundamental especialmente en el periodo crítico que va desde los 6 meses a los 2, 5 años de vida.
Los riesgos para la salud de una separación radical de este contacto es lo que he querido reflejar con esta pequeñita exposición.

Entre los gravísimos trastornos que se relacionan con ello está la depresión, el trastorno disocial y en casos importantes como los de orfanatos de algunos países, llegar incluso a la muerte por carencia afectiva.