miércoles, 23 de diciembre de 2015

El silencio...

El silencio es parte de la música... En un pentagrama viene marcado de diferentes formas en función del compás al que acompañe y del tiempo que se pretende que dure el silencio.
En tiempos en los que estudiaba música en el conservatorio, mi preferido siempre era el "silencio de negra". Creo que porque cada persona lo dibujaba de una manera diferente... no sé.

Hace diez días tuve a bien escribir y publicar esta entrada. La verdad es que siempre he estado despreocupada por el blog. En el sentido de que escribo lo que me apetece, cuando me apetece. Sin esperar realmente que nadie lo lea. La mayoría de las veces pienso que es una forma de diario compartido "por si a alguien le sirve". Que si no se da el caso de que le sirviera... pues tampoco pasa nada, oye.

Escribo sin repasar lo que escribo. De forma impulsiva. Y publico. Ya está.
Y me hago amiga de la gente que me comenta o de aquellos sitios que yo comento porque siento que los conozco. Y porque a algunos acabas conociéndolos personalmente. Y fin.
El único objetivo, de haberlo,  es de mantener vivos los recuerdos y  devolver la ayuda que me dieron intentando ayudar. Nada más.

Pero hace diez días... en un momento en el que me metí a contestar comentarios, me percaté de que no iba a ser una entrada normal. Las visitas aumentaban exponencialmente. Alguien había compartido la entrada y de ahí al infinito... Y de primeras me emocioné. Y de segundas me asusté.
Porque hasta ese momento yo era un ser anónimo sin más. Una R1 cualquiera que pulula con cara de panfililla por cualquier hospital. Pero si alguien me conocía (y si era verdad que lo estaba leyendo esa cantidad de gente... eso iba a suceder en breve...) me iba a identificar.

Y no tardaron los guasap de ... "¿Eres tú...?" ni tardaron los saludos en el hospital de... "Oye... ¡no sabía que tuvieras un blog!" ... Y todo eran elogios, oye. Que bien podría haber dicho con la mirada bien alta y sudando orgullo algo como : "SÍ, SOY YO" (como el médico de Mafalda...)
Pero no fue así...
Miraba para otro lado, coloradísima y pensando... "igual de aquí a unos días se les olvida a todos..."
Un silencio de negra... pon un silencio de negra que el de corchea se va a quedar corto... Pensaba.

Y he estado pensando en ese silencio qué hacer con todo esto. ¡¡Si es que yo no estoy hecha para la fama!! Y ya sé que estas entradas medio virales, quedan en eso... En entradas puntuales. Nada más. Que las aguas volverán a su cauce. Que es en ese cauce donde me siento cómoda.
¿Pero y si no?

Yo escribía entradas sobre la residencia dando por sentado que anónimas eran y anónimas se quedaban. Intentaba ser sincera conmmigo misma cuando las escribía, como siempre.
Muchos llegaron y se fueron del blog... pero otros llegaron, y, aunque "ocultos", están... y estarán. No me molesta. Al fin y al cabo, supongo que todo el mundo que tiene un blog espera que alguien lo lea (por lo visto yo no... :p ) Pero el hecho de que haya gente que cuando me cruzo por el hospital sepa si he comentado tal o cual cosa de una especialidad en concreto, que pueda inlcuso sospechar de alguna manera de quién hablo, etc etc... pues no termina de convencerme.De hecho, creo que me he vuelto medio paranoica, y cuando me cruzo con algún conocido por el hospital y lo saludo, mi cabeza dice: "lo sabe..., seguro que lo sabe..." (cualquiera diría que es un delito...)
 Si todo quedara entre resis, sin problema. Al fin y al cabo nada malo tengo que decir de ningún resi mayor del hospital. Los R1 estamos siempre mimaditos (cada día temo más ser R2...) Pero... ¿y si no todo queda ahí? ¿Tendrá el mismo sentido escribir maquillando las palabras para que nadie se ofenda ni una pizquitilla?
Ahora mismo, pienso que no.
 ¿Tendría algún tipo de repercusión en mi trabajo que "alguien más" lo supiera? No lo sé... pero si es que sí, no sé si estoy dispuesta.

Y por eso estoy pensando si darme más bien un silencio de blanca... o de blanca con puntillo...

Las entradas que me quedan sobre el MIR y que las tengo en mente, las escribiré y publicaré dentro de no mucho.
Las que iba contando los rotatorios... las escribiré, como hasta ahora. Pero de momento las dejaré en un compás de silencio... de silencio con calderón. Quizás algún día las publique. Si es así, será todo con cierto retraso. La opción de "contar mentiras" no va conmigo.
Y, aunque en un momento de los de agobio, pensé en terminar con el blog, me acordé de los motivos que me llevaron a abrirlo, hace ya casi 4 años y se me quitó de la cabeza esa opción.

Así que... a todos los que estuvisteis, o los que estáis y a los que estaréis... Gracias por estar. ¡¡Estáis invitados a seguir estando!!
Pero os pido disculpas por los silencios. Los silencios hacen que la melodía sea más bella.


Y para muestra, os dejo un vídeo de una de mis piezas favoritas... Los silencios es lo que me pone la piel de gallina.... ;)




Ah.. perdón... ¡¡¡FELICDES FIESTAS A TODOS!!!
Y a los MIR... ¡¡MUCHO ÁNIMO  Y MUCHA FUERZA!!

domingo, 13 de diciembre de 2015

Carta a los pacientes de urgencias...

Querido paciente:

Sí, soy yo. "la chica" que te vio el otro día en urgencias a las 10 de la mañana, o a las 6 de la tarde, o a las 5 de la mañana. La que pasó planta el otro día. La misma.
Más bien tirando a bajita, pelo ondulado, gafas de pasta... y cara de niña. Voy a otro ritmo, es cierto. Creo que fue a los 15 años que el tiempo se paró y llevo un retraso de 5-7 años (según la versión) en mi aspecto externo.

Querido paciente... soy su médica. Sí. No soy una estudiante. No estoy haciendo prácticas. Soy médica. Médica residente. Eso es que estoy formándome para ser especialista. Créeme... la tarjetita identificativa que llevo colgada, me ha costado una nota de acceso por las nubes, 6 años de carrera, 7 meses de preparación intensa para una "oposición" y sacar un puesto en el examen MIR que no me da trabajo de manera indefinida, solo el tiempo que dure mi formación. Soy MIR. Algún adjunto me explicó que la palabra "residente" viene de que es como si viviéramos en el hospital. En algunos momentos, sobre todo cuando una guardia sigue a otra guardia, o cuando hay que quedarse las tardes para preparar una sesión, a uno le entra la duda sobre si merece la pena pagar un alquiler realmente. ¡¡Pero a ver dónde meto a los gatos si no!!
No voy a exagerar. No me creo mejor persona por ser médica. No soy superior a nadie. Soy yo. Y esta es mi profesión. La profesión que me costó mis sudores, mis lágrimas... ¡Que me cuesta!
 Pero también me da  alegrías. La profesión que elegí.

Querido paciente sé que a veces estás molesto porque llevas dos horas esperando en urgencias a ser atendido. Sé que te molestas más si en algún momento (ante la desesperación de las benditas enfermeras) me paso a decirte que es posible que aún tardes más tiempo en ser atendido. Esto es urgencias. La guerra. Al principio intentaba alejarme de ese tipo de frases... pero al final, cual "madre" cayendo en las frases de su madre... acabo diciendo lo de "Esto no es una carnicería. Aquí  no vamos por número. ¡Atendemos primero a los pacientes graves!"
No decimos que lo tuyo no sea importante (aunque puede que no lo sea...) , pero si tardas un poco más, no es porque esté dedicándome a mirar a ver si pasa alguna estrella fugaz. Probablemente esté atendiendo a pacientes graves o potencialmente graves. Sí... no somos superhéroes... pero a veces los pacientes se mueren. O  pueden llegar a morir o perder alguna capacidad importante de no atenderlos rápido. De ahí la palabra URGENCIAS.

Querido paciente, disculpa si, una vez solucioando tu problema, tardo 10 o 20  minutos más en darte el alta. Créeme mi función no es solo verte en un box y extender una varita mágica y ¡¡zas!!: medicación puesta, diagnóstico, informe de alta redactado, pruebas copiadas en el informe...
Créeme... además estoy atendiendo a otros pacientes. Créeme, a veces desde que me entran ganas de orinar hasta que encuentro el hueco para hacerlo, pueden pasar más de dos horas. 

Querido paciente, no nos ayuda que vayas diciendo en voz alta por medio de urgencias que "meundo desastre", que "vaya la sanidad que tenemos", que "¿para eso pagamos?". No. Por muy alto que lo digas no podremos atendenderte antes, ni tardar menos en que ingresen a tu familiar, ni nada... En urgencias el tiempo es relativo. No somos máquinas. No somos las únicas personas que estamos trabajando porque todo salga lo mejor posible. Hay gente en el laboratorio sin parar, hay radiólogos sin parar, hay celadores sin parar...
Siempre lo digo: quéjate. Si lo que te molesta es el tiempo de espera, especialmente... quéjate. Pero quéjate por escrito. Yo también creo que falta personal. Pero a mí no me van a hacer caso. Y porque grites más, no puedo dar más.

Querido paciente... sé que a veces me miras con desconfianza. Sé que a veces esa desconfianza desaparece en dos minutos en cuanto ves que te atiendo. Soy médica. Sí... no llevo 20 años ejerciendo. Sí... puede que haya cosas que sea la primera vez que vea. Incluso si llevase 20 años, podría ser también la primera vez que las viera. Muchas otras son el pan de cada guardia (la mayoría). Querido paciente, sé que es difícil, pero confía en mi "inexperiencia". Yo no confío en mi misma, y eso me hace no ser osada. Eso me hace consultar mis dudas en libros, eso me hace consultar con un adjunto o con dos, o con tres. Eso me hace llamar al especialista (aunque a veces eso me haga llevarme alguna bronca por "molestarlo"). Eso me hace no dar altas sin estar segura de que te puedes ir casa.

Querido paciente... tengo miedo. Tengo miedo de no hacer las cosas bien, tengo miedo de no darte el trato que mereces. Y no quiero dejar de tenerle miedo a eso. Solo quiero controlarlo. Es algo que estoy consiguiendo poco a poco.

Querido paciente, tú no lo sabes... pero a veces mi guardia depende de los adjuntos que haya. A veces no nos tratan bien. Muchas veces tengo más miedo a cómo me traten  que a enfrentarme a un paciente grave. A mí no me ha pasado... pero sí sé de compañeros que han tenido que salir un rato de urgencias para llorar por eso.
Tú no lo sabes, pero puede que yo tampoco esté pasando por un buen momento. Puede que yo también esté nerviosa, puede que esté triste, pero que igualmente me toque trabajar ese día.
Tú no lo sabes, pero puede que yo también esté enferma o lo esté un familiar mío.
Tú no lo sabes, pero puedo estar realmente preocupada por el paciente que acabo de pasar a observación o por la familia de aquel hombre en sus cuarentaypocos que acaba de fallecer sin que hayamos podido hacer nada.
Tú no lo sabes, pero cuando pasé por observación y vi a tu padre, anciano, con demencia,  tumbado, con la mirada perdida mientras le pasaba la bolsita de sangre, le di la mano unos sengundos. Apreté un poquito para darle fuerza... o cariño. No lo sé. Estar solo en observación no debe ser fácil.
Y es mi trabajo, eso sí lo sabes. Y cobro por ello, eso también lo sabes. Quizás no sepas que mi hora de trabajo en una guardia no llega a los 10 euros. No soy ambiciosa, pero créeme, no está bien pagado.
No pasa nada, no vengo a hablar de dinero.
Tú no lo sabes, pero es que yo a mi casa, me llevo algo más que dinero. Me llevo historias. Historias que me hacen reír o que me hacen llorar. Me llevo un papel con códigos de algunos pacientes para revisar qué pasó con ellos durante su ingreso. Para seguir aprendiendo. 

Solo quiero decirte, querido paciente, que intentes ser eso... paciente. No te pido una alfombra roja o un aplauso al entrar en el box. Solo educación. Todo fluirá mejor. Te pido que vengas a urgencias cuando realmente sea una urgencia. Y si es así, te pido que vengas ¡rápido!
Te prometo que daré lo mejor de mí. Incluso cuando lleve 12 horas seguidas trabajando y aún me queden otras 12 por delante. Prometo intentar sonreír si se dan las circunstancias.

Y a ti... querido paciente... siento haber caído en los tópicos del paciente/familiar que se queja, porque la verdad es que la mayoría de las veces no es así. La mayoría de las veces hay educación, paciencia y agradecimiento. Pero esas otras excepciones pueden hundirte un poco más en una guardia.

Así que... paciente, ciudadano de a pie... o yo misma... Sea a quien sea... si en algún momento dudas en dar las gracias o no darlas... ¡¡DALAS!! Tú no lo sabes... pero quizás esas "gracias" me compensan todo lo demás. Me compensan las quejas de "los otros", me compensan los "adjuntos malos", me compensan el sueldo del residente, me compensan el aguantarme un par de horitas más antes de orinar. Esas "gracias" me dan el impulso para seguir sonriendo en la guardia.

Así que a ti, querido paciente, que diste las gracias o que viniste a urgencias cuando tenías que venir... GRACIAS.



miércoles, 2 de diciembre de 2015

Rotatorio R1 - Radiodiagnóstico - Mes 5

Antes de rotar por este servicio... había escuchado un poco de todo: "prepárate para engordar... desayunarás 3 o 4 veces", "no harás nada...", "me encantó como especialidad..."
Tal cual... en función de quién viniera, las opiniones sobre el rotatorio eran muuuy variadas. Pero aquí he venido a contar la mía... :p

Radiodiagóstico
Especialidad desconocida por gran parte de la población general. Muchos pensarán que es quien hace las radiografías, o, en el mejor caso, los TC ("escáner") o... a saber. En realidad es una especialidad muy amplia, que no incluye nada de lo anterior:
La función de los especialistas en radiodiagnóstico es interpretar las pruebas de imagen (ya sean radiografías, TCs, resonancias, ecografías, mamografías...) Además, tienen otro campo importante en la radiología intervencionista, donde, usando pruebas de imagen, ejecutan alguna técnica que puede contribuir al diagnóstico (toma de biopsia o histerosalpingografía  por ejemplo), a la administración de tratamiento (colocación de un catéter venoso central) o ser directamente terapéutica (drenajes, embolizaciones...)

Pero yo me centraré en la parte más diagnóstica. Donde realmente he pasado mi mes de rotatorio.

Mi día a día en radiodiagnóstico
Como en otros servicios... había sesión mañanera. Eso sí, en este caso, las sesiones no constían en hablar de pacientes que se habían atendido durante la guardia, ingresos, etc. En este caso eran sesiones puramente formativas. Cada día un residente o un adjunto, llevaba preparada un tema en concreto o algún caso clínico.
Después de eso... sí... después de eso algunos se iban a desayunar... jaja

Luego, me sentaba junto a la adjunta que tenía asignada (que veía los TC de hematología y algunas cosas de urgencias) y me iba explicando lo que se iba viendo.
Me hacía algunas preguntas, pero la mayoría de las veces eran fáciles y celebraba cada uno de mis aciertos por simples que fueran. Así que salía con la moral por las nubes... jaja

La última semana de rotatorio, tuve que presentar yo una sesión que hice sobre Linfoma de Hodgkin, su presentación radiológica, y la importancia de las pruebas de imagen para su estadificación y tratamiento.

Evaluación subjetiva de la rotación
Es otro ritmo, porque, lógicamente, no realizas un papel activo. Y en algunos momentos de la mañana, se hacía un poco pesado lo de ver un TC detrás de otro...
Pero... puedo decir que aparte de que me trataron genial y me he reído mucho por el buen ambiente que había, ¡¡me ha gustado mucho!!
Es una especialidad interesantísima por la que nunca me sentí especialmente atraída pero a la que, a día de hoy le veo muchas ventajas:

  • Supongo que el hecho de que no tenga "sus pacientes", resulta poco atractivo para el futuro novato residente (quizás ese es uno de los motivos de que se elija con una edad ligeramete superior a la media . Tengo la impresión de que es una opción que más de uno se plantea como segunda especialidad después de haber visto el percal ...) La verdad es que durante la rotación, no le vi más que aspectos positivos al asunto: primero por la parte de no tener que "aguantar" la presión asistencial de manera directa, y segundo por la parte más emocional. El hecho de no ver la cara al paciente ni tener que tratarlo y ver evolución, hace más sencillo emitir diagnósticos y después poder dormir algo más tranquilo.
  • La parte diagnóstica es alucinante. Flipaba al ver cómo dándole un vistazo al TC eran capaces de localizar algo. Debatían el diagnóstico, buscaban  imágenes semejantes para apoyarlo, y se lanzaban. Se mojaban muchísimo. Y es más... después de lo visto... la gran mayoría de las veces, aciertan (tengo muchas anécdotas de rotaciones médicas en las que se vierten muchas dudas sobre los informes de TCs por confusión con la clínica... que al final acaban dando la razón a la imagen) 


En fin, la verdad es que, si bien no es mi intención tener que repetir el MIR (pero nunca digas nunca) me quedo con lo realmente interesante de la especialidad, su diagnóstico diferencial, etc... Y también su comodidad. Porque sí, pese a la cantidad de trabajo que haya, es otro escenario. No es el mismo estrés... es agradable de ejercer (o al menos es mi sensación después de un mes)

Es cierto que se pierde la parte del tratamiento, del  seguimiento del   paciente. Es cierto que se pierde "la satisfacción" de resolver la patología de un paciente, o de hacerle la vida (o la muerte) más fácil de una manera más directa.

Ahora mismo un hospital sin servicio de radiodiagnóstico se hunde...  pero quizás se tienen que dar las palmaditas en la espalda entre ellos, porque pese a todo, es un trabajo que "no se ve" (al fin y al cabo... están un cuartucho oscuro mirando en una pantalla... ¿alguien lo ve?)

He aprendido + curiosidades...
- A mirar el TC "con cariño", como decía mi adjunta... Sigo sin ser capaz de ver gran cosa a primera vista, pero al menos, soy capaz de localizar lo que pone en el informe.
- Que la radiología simple, de simple... no tiene nada... Me parece muy muy difícil y no pienso fiarme nunca de lo que yo vea en urgencias en una placa de tórax...
- Que nada viene escrito en las pruebas de imagen. No hay ningún cartelito ni flechita indicándote dónde tienes que mirar (muchas veces los pacientes creen que ahí se ve todo... y no... es un mapa no escrito cada imagen)
- Que se puede aprender muchísima patología
- A veces tengo la impresión de que los radiólogos mismos no son conscientes de las repercusiones que pueden llegar a tener sus informes (tratar/no tratar a un paciente... mandarlo a cirugía o llamar a la UCI.... ) aunque sí que los miran con cariño... ¡¡no sé si realmente sienten que tienen la sartén por el mango de medio hospital!!
- He aprendido a ver adenopatías... a saber dónde tengo que buscarlas, cuándo son significativas, cuando hay que pasar...
Quistes renales... :p 
- Al ver los TCs de hemato, he tenido la oportunidad de hacer una correlación clínico-radiológica en tiempo real... Cuando veía algo llamativo (como una esplenomegalia) me iba a la planta  a que me dejaran palpar el bazo... y cosas así.
- A que lo de los quistes renales simples que tiene la mitad de la gente, debería de figurar en los atlas de anatomía como variantes de la normalidad...
- No sé si es lo habitual en todos los servicios de rayos... pero a mí me encantó lo de la maquinina que hablaban al micrófono y reconocía todo de una manera genial evitando tener que escribir todo el tiempo (estaría genial para la planta a veces... la verdad... jaja)
- Que es una especialidad chula... que como estudiante no llegué a conocerla bien


Por último, quería recomendar a estudiantes/residentes/adjuntos, ESTE BLOG genial de radiodiagnóstico que llevan unos resis, donde cuelgan casos clínicos súper-completos. Donde yo me siento totalmente abrumada a la hora de contestar... e impresionada por los comentarios de los craks... jaja Pero donde aprendo un montón.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Consejos MIR IX - Simulacros I - Antes y durante el simulacro

Con dos entradas sobre simulacros, concluiré con los "Consejos MIR" principales. Esto probablemente les ayude más a los que comiencen a preparar el MIR 2016-2017 que a "los siguientes".
Las siguientes entradas de esta temática, tendrán más que ver con el día antes del MIR y la elección de plaza (y de esto... tengo mucho que decir... pero estas las dejaré para la segunda semana de febrero cuando los próximos opositores hayan hecho el MIR)

Os dejo en primer lugar los enlaces con los consejos MIR anteriores...

Consejos MIR I - Estudiantes de medicina
Consejos MIR II - Elección de academia
Consejos MIR III - Mantener el orden y organizar el tiempo
Consejos MIR IV- ¿Dónde estudiar?
Consejos MIR V - Estudiando... primera y segunda vuelta
Consejos MIR VI - Métodos complementarios al estudio
Consejos MIR VII - Consejos para los acompañantes...
Consejos MIR VIII- Estudiando... tercera y cuarta vuelta


SIMULACROS - I 
Antes y durante el simulacro 

No os voy a aburrir con lo imprescindible que es hacer simulacros, lo fundamental que es corregirlos, etc etc... En eso os insistirán ya lo suficiente en las academias.

En primer lugar en esta entrada, haré un breve resumen de lo principal, donde más que consejos, hablaré de lo que hice y fui modificando... mezclado con alguna anécdota.

MI PRIMER consejo y el único fundamental... es que PROBÉIS durante los simulacros a hacer las cosas de diferentes maneras. Probad a salir a no salir, a llevar unas cosas para comer u otras, a hacer las preguntas en diferente orden... Fue el error más importante que cometí yo... creer que es algo que solo podía hacer los dos primeros simulacros... TENÉIS muchos simulacros por dealnte... probar la manera que más se ajuste a vosotros es lo fundamental. Porque lo más importante de los simulacros, y como me dijo mi tutor "personal"... es que LOS SIMULACROS NO SON DIAGNÓSTICOS, SON TERAPÉUTICOS. 

1) Cuándo hacerlos: Cuando toca. Cuando estén programados. Si no se puede, cuanto más cerca de la fecha programada los hagas, mejor... Si no lo haces así, cada vez dará más pereza, se te juntará con otro y al final terminarás saltándote alguno (yo durante la primera vuelta no hice todos la verdad...  por ese mismo motivo. A partir de la segunda sí que hice todos)

2) Dónde:

  •  Si tienes la oportunidad de hacerlos en la sede de la academia: hazlo ahí. Será "lo más parecido al MIR". El día del MIR estarás rodeado también por gente que estará haciendo el mismo examen. Algunos se moverán, algunos harán algún ruidito insoportable, otros suspirarán... Cuanto antes te acostumbres a esto y aprendas a ignorarlo, MEJOR.
  •  Si no... lo ideal es hacerlo en un sitio que se le parezca. Por ejemplo, en una biblioteca. 
  •  En casa no es la opción "ideal", pero yo hice alguno así. Si es lo excepcional, vale.


3) Qué me pongo... 
Reconozco que durante el MIR me volví un tanto obsesiva con algunas cosas... Y una de ellas fue con la ropa que llevaba a los simulacros.
Solía llevar ropa cómoda y modelo "cebolla". Que me permitiera añadir o quitar ropa con facilidad. Nada de jerséis cerrados, faldas...
A partir del octubre previo al MIR pasé a llevar a los simulacros exactamente la misma ropa:
Esta fue mi ropa del MIR






Mi punto obsesivo llegó a ser que usaba el mismo tipo de bragas y el mismo sujetador. Y llevé un broche en la solapa que usé para todos los simulacros (todo esto es cosa de cada uno... creo que lo único principal es ropa cómoda fácil de quitar y poner)


4) Qué me llevo

  •  Para hacer el simulacro: Boli/s. Los que te resulten más cómodos, pero que no sean de tinta líquida (por el tema de la plantilla el día del MIR) Yo usaba los que siempre he usado... Mi lado obsesivo fue que tenía que llevar uno en concreto a los simulacros, que fue el que llevé el día del MIR (y que he sido incapaz de usarlo para otra cosa)
  • Comida: SÍ. Se puede y se debe comer durante el examen. Lo que os llevéis va por gustos. Procurad que sea algo que no manche mucho ni haga mucho ruido. Yo, desde mi primer simulacro hasta el día del MIR llevé kit-kat. Al ir dividido en barritas, lo que hacía era que me comía una barrita cada vez que pasaba las preguntas a la plantilla. Así mantenía la glucemia... jaja.
  • Bebida: al primer simulacro me llevé una coca-cola y me la bebí en cuestión de minutos. Tuve que salir varias veces a mear. Conclusión... nunca máis. A partir de entonces, llevé agua. Daba algún sorbito de vez en cuando, pero nunca llegué a terminarme la botella. Hay mucha gente que lleva otras bebidas energéticas o azucaradas. Lo que recomiendo es ir probando y quedándoos con lo que mejor os venga.

(Mi lado obsesivo fue que llevaba una botella de una marca concreta, rellenada con agua del grifo, no vayáis a pensar.... ¡¡¡A DOS SEMANAS DEL MIR... PERDÍ MI BOTELLA!!! No os podéis imaginar el drama que monté (los nervios están a flor de piel...) Mi novio tuvo que recorrerse media ciudad y no fue capaz de encontrarla. Me trajo distintos modelos de botellas de diferentes colores, tamaños y formas... y al final tuve que conformarme con una de ellas... Por supuesto, pese al pánico inicial de "ahora cómo voy a hacer el MIR sin mi botella", todo salió normal... la botella no iba a cambiar el resultado...)


  •  Drogas... legales...: ibuprofeno en mi caso. A mí me dolía mucho la cabeza durante los simulacros, así que solía tomarme un ibuprofeno una hora antes (desconozco su función profiláctica... pero a mí me funcionaba... He ido conociendo a más gente que hacía exactamente lo mismo... jaja) 
  •  RELOJ (de pulsera o de lo que sea...) 
  •  Tapones para los oídos: hay quienes no usaban. Yo sí... En algún momento tuve miedo de que no dejaran usarlos en el MIR. Hice algunos simulacros sin ellos, "por si acaso", pero me encontraba más concentrada si los usaba.

El día del MIR llevé una cajita sin abrir (precintada, vamos) con los tapones dentro. Por si se efectuaba un registro de tapones, que vieran cómo los abría nuevos ahí mismo, sin pinganillos ni nada... jaja
(En este sentido, creo que si usas tapones habitualmente, es bueno que hagas simulacros sin ellos por si se diera la circunstancia de que algo te impidiera usarlos el día del MIR)


  • Rotuladores (hay quienes los usan para marcar aspectos importantes de las preguntas. Yo lo intenté una vez, pero iba más rápido con el boli)
  • Grapadora para el examen... clips para la plantilla... (esto es más para el día del MIR que para los simulacros) 


5) Empieza el simulacro... ¿qué hago?

SÉ SISTEMÁTICO. Ahora sí... SÉ OBSESIVO


  • Reloj: yo usaba reloj de pulsera de agujas (para el día del MIR me llevé dos relojes... no fuera a ser que se le fuera a terminar la pila en ese preciso instante... ) Y lo ponía EN HORA. Es decir, lo ponía a las 12. Y así podía contar las 5 horas de una manera precisa. 
  • Revisar todas las páginas. En este punto, yo aprovechaba para hacer marcas con los bloques de preguntas que iba a hacer antes de pasar las respuestas a la plantilla.
  • Haz bloques: Esto es muy personal. Lo que recomiendo es PROBAR diferentes maneras. A mí primeramente me recomendaron hacer 60 preguntas y pasar la plantilla en hora y cuarto. Haciendo bloques de hora y cuarto en hora y cuarto. Ok... llamadme pava, pero yo me liaba una barbaridad con eso y prefería algo más "cerrado". Terminé por hacer bloques de 50 en 50 + pasar a la plantilla en una hora. 
  • Por dónde empezar: aquí cada maestrillo tiene su librillo... Yo empezaba por la primera pregunta sin imagen. Pero hay quienes empezaban con número uno, y otros que empezaban con la número 50...  Como digo, yo empezaba con la primera sin imagen. Y mientras revisaba las páginas marcaba de 50 en 50 con un doblez en la esquina superior de la página. A la hora de pasar las preguntas a la plantilla, era "flexible". Si veía que me faltaban un par de preguntas para terminar un bloque o al revés... si veía que terminaba un bloque, para no empezar otro, pasaba las preguntas
  • LAS DE RESERVA: Señoras y señores... Aquí también entra mucho lo personal. Yo tenía la costumbre de hacerlas "cuando tocaban" es decir... en mi caso, antes de las imágenes. Pero empecé a obsesionarme (si algunos me leísteis el año pasado, recordaréis que pregunté en el blog cómo lo hacíais o habíais hecho, porque estaba muy rallada...) Finalmente, el día del MIR lo hice como lo hice en los últimos simulacros: Hacía dos bloques de 50 preguntas -> pasaba a la plantilla (2 horas) -> hacía las de reserva -> pasaba a la plantilla. Y continuaba con el siguiente bloque, que a veces lo reducía a 40 preguntas por haber hecho las 10 de reserva. El motivo de hacerlas en medio, es que son preguntas que no se pueden quedar sin hacer. Sé que con la reducción de 5 a 4 opciones del próximo MIR, la gente no va tan pillada con el tiempo, pero con el modelo de MIR anterior (el mío incluído) se iba más pillado. Dejar las de reserva para el final del todo, podía ser un poco arriesgado. Eso sí, tampoco os ralléis con las dos últimas de reserva... aunque algún año se han usado, es excepcional. 
  • TOMAD DECISIONES: esto es una cosa que uno de los tutores nos dijo, ya avanzado el curso (quizás por estas fechas hace un año) y a mí me ayudó muchísimo este cambio, por eso os lo escribo (fue una cosa que también consulté en este blog) . Tomad decisiones con confianza. Para muchas personas puede resultar inevitable dejar preguntas en blanco cuando no se está seguro... Pero... ¿cuándo las contestas? Lee la pregunta... si la sabes, contesta. Si no la sabes, usa técnica MIR / piénsala y contesta. La decisión sobre si se contesta o no una pregunta tiene que ser en ese momento. Si no, terminarás el simulacro/MIR y habrás dejado 30 preguntas en blanco que tendrás que contestar y no sabrás cómo hacerlo. Yo esto lo adapté un poco... le daba una segunda oportunidad a la pregunta cuando pasaba el bloque a la plantilla. En ese momento tenía que contestarla o dejarla en blanco. PUNTO. De esta manera, cuando terminaba un simulacro ( o el MIR) como mucho había dejado 10 preguntas en blanco (esto fue lo que me pasó en el MIR, en los simulacros solían ser menos) y mi planteamiento siempre era si podía: contestar todas, si no... dejar como mucho 8 en blanco. Habitualmente dejaba entre 3 y 5. Pero es importante eso... tomad decisiones con confianza.
  • ¿Salir o no salir? Yo salía después del tercer bloque... más o menos. Salía, me despejaba un poco, respiraba, iba al baño... Esto eran unos 5- 7 minutos en total. Y siempre lo hice así... hasta los dos últimos simulacros. Iba muy apurada y no quise salir. Además, me pareció un engorro lo de tener que salir acompañado. Conclusión.. el día del MIR... NO SALÍ... jaja. Mi consejo con esto es que no hagáis lo que hice yo... Los simulacros están para ensayar mil situaciones. Probad a salir y probad a no salir... Pero no es necesario que improviséis el día del MIR... 
  • Revisad que están bien pasadas a la plantilla las preguntas para que no haya sorpresas desagradables. 
  • No se cambian las respuestas A MENOS QUE estéis convencidísimos de que ha habido un error de lectura y por eso os habéis equivocado al contestar (por ejemplo... que la pregunta sea "indique la FALSA" y hayas marcado la verdadera... En casi todos los simulacros cometía algún error del estilo. En el MIR no me pasó... en el MIR dejé una en blanco porque leí "8 años" en vez de "8 meses".

Y FIN...

6) ¿Qué hago después de un simulacro?

DESCANSAR. Si el simulacro lo has hecho un sábado por la tarde (que es lo ideal)... no hagas nada más. Sal por ahí a tomar algo, y el domingo... descansa. Si te apetece, mete la plantilla el domingo (yo dejé de hacerlo en algún momento). Hay gente que no se aguanta las ganas de meter la plantilla nada más llegar a casa... (no era mi caso... jaja)

domingo, 15 de noviembre de 2015

Consejos MIR VIII - Estudiando... tercera y cuarta vuelta


Llevo un tiempo demorando esta entrada. Y es que pienso en el MIR y se me hace taaaaan lejos...

Pero veo a compañeros que se están preparando y me preguntan... y estudiantes de 6º que están rotando por el hospital y preguntan... Y entiendo que ha llegado la hora de retomar algunas cosas que dejé pendientes.

Os dejo los enlaces de los consejos previos:

Consejos MIR I - Estudiantes de medicina
Consejos MIR II - Elección de academia
Consejos MIR III - Mantener el orden y organizar el tiempo
Consejos MIR IV- ¿Dónde estudiar?
Consejos MIR V - Estudiando... primera y segunda vuelta
Consejos MIR VI - Métodos complementarios al estudio
Consejos MIR VII - Consejos para los acompañantes...

TERCERA VUELTA

Muchos acabáis de empezar la tercera vuelta. Es el comienzo del sprint final. Pero no desesperéis.. Queda mucho por hacer.

Como principios generales diría: 

- A estas alturas...todo está estudiado...  (pero no está todo el pescado vendido... así que ¡¡ánimo!!)
- Todo lo que se estudia -> Centrado en el MIR. Lo importante. Lo subrayado. Lo preguntado. Los temas relevantes.
- Los únicos "detalles" que tendréis que mirar serán los que os sugiera la academia (preguntas "novedosas", cambios en algunos criterios de "última hora"... etc)
- Es el momento de hacer muchas preguntas. Más que antes, sí.
- No desesperéis. No penséis en resultados. Es más... si os hace sentir mejor y os ayuda a seguir adelante.. ¡¡ignorad los resultados!! Evitad los percentiles... ¡¡a lo vuestro!! ¡¡Adelante!!

Yo fui cambiando según avanzaba la tercera vuelta... Si ahora volviera a atrás, me plantearía las siguientes cosas desde el principio de la vuelta:

1) Horario: ahora anochece antes y da todo aún más pereza. Me levantaría antes y empezaría a estudiar una hora antes de lo habitual (de primeras empecé estudiando a las 9... más adelante comnecé a hacerlo a las 8, incluso a las 7 y media) Seguramente, a partir de esta vuelta, por mucho que os digan que no... el número de horas de estudio hay que ampliarlas. Yo habitualmente estudiaba unas 10 horas (en función de mayor o menor concentración hacía algo más o algo menos)






2) Organización: Antes de empezar a estudiar, dedicad 10 minutos a organizar cómo va a ser vuestro día. Qué vais a estudiar, cuándo vais a descansar,  qué vais a hacer si notáis que os desconcentráis (parar unos minutos, cambiar de actividad y hacer preguntas, corregir parte de simulacro...) Es importante no dejar el día a la improvisación.

3) Simulacros: Aunque tenga pendiente una entrada sobre simulacros... en tercera vuelta nos dieron dos opciones:
- Corregir el simulacro la mañana / tarde del domingo  -> NO LO RECOMIENDO...
- Corregir el simulacro poco a poco durante la semana

Yo empecé haciéndolo de la primera manera. ¡¡NO LO RECOMIENDO!!
No recomiendo hacer nada del MIR el domingo... de verdad. Yo terminaba destrozada, desanimada y desganada. Empezaba mal la semana siguiente.
Puede que en la cuarta vuelta haya que sacrificar algún domingo.Pero ahora mismo, verdaderamente merece la pena dedicar todos los días un ratito para el simulacro.

Cuando me reconduje a la segunda opción, solía corregir un ratito por la mañana y un ratito por la tarde. Me venía bien corregir los bloques de las asignaturas que estaba estudiando o acababa de estudiar el día anterior, porque iba más rápido y era más consciente de los fallos. Iba combinando bloques según el tiempo que fuera a dedicar y lo dificultoso que me resultase cada bloque.

Inicialmente nos recomendaron corregir solo aquellas preguntas falladas o que hubiéramos dudado mucho. De primeras lo hice así, pero aparte que me resultaba algo "deprimente" porque solo te dabas cuenta de lo que habías hecho mal, dejaba atrás muchas preguntas que había acertado más de casualidad que por haber razonado. Así que corregí hasta el final todas las preguntas. Las que tenía clarísimas, simplemente las pasaba rápido.

4) Preguntas:

- Del Libro Gordo/Desgloses, hay que centrarse, ya sí, en las falladas de manera reiterada. Como imagino que hacéis casi todos, yo iba poniendo:

  •  Puntos verdes en los aciertos
  •  Puntos naranjas en las acertadas con dudas o en las casi acertadas
  •  Puntos rojos si fallaba

En algunas asignaturas puede que os dé tiempo a hacer todas las preguntas de nuevo.
En cardio, digestivo, estadística... es completamente imposible. Centraos en las que habéis fallado varias veces o habéis dudado la mayoría de las veces. Las que habéis acertado más de una vez... pasad de ellas.
No solo las hagáis... Leed por qué las habéis fallado y comprendedlo. Yo llegué a un punto en el que me di cuenta de que me limitaba a hacer y mirar la correcta y no me servía para nada (así fue como terminé fallando el día del MIR una pregunta del SIADH... tema que  yo creía que tenía trilladísimo)

- De autoevaluación: Ahora es el momento más importante. Cuando estéis más distraídos, o al final del día... o después de comer... cuando os venga bien, hay que hacer preguntas "externas". De las que no os conocéis. Sobre todo para dar agilidad a la técnica de respuesta MIR.
También se pueden hacer miniMIR o minisimulacros. Esto es algo más pesado porque medio simulacro ya lleva su tiempo y encima hay que corregirlo. Pero uno a la semana (o dos) se puede hacer.

5)  Cuaderno: esto no es obligatorio. Fue una cosa que nos recomendaron y que yo terminé haciendo y me vino bien, por eso os lo comento. Consiste en hacer un cuaderno donde cada asignatura quede resumida en una o dos hojas. Solo lo importante para el MIR.
Sé que no le pasa a todo el mundo, pero yo, generalmente, necesito escribir y hacer esquemas mientras estudio. El objetivo de este cuaderno es que con esas hojas se pueda contestar prácticamente a la totalidad del MIR. El objetivo final, es que sea el único material de estudio para la última vuelta junto con "esquemas irrepetibles"

6) DESCANSO: Insisto en este punto. Yo no usaría los domingos (o el día que tengáis para descansar) para "recuperar" materia o para corregir simulacros. Durante unas 3 semanas lo estuve haciendo así y fue totalmente contraproducente. Es necesario tomarse el día. Descansar del MIR. Olvidar un poco la medicina... y ¡¡SALIR A LA CALLE!! Dar una vuelta, ir al cine... cualquier cosa que os apetezca hacer.

7) Os dejo el enlace de la entrada sobre "métodos complementarios al estudio" que yo empecé a usar en tercera vuelta y que me ayudó a afianzarla.


CUARTA VUELTA
Depende de cada academia, pero en la mía... esta última vuelta supone algo menos de un mes previo al MIR. Y es algo así como "sálvese quien pueda".

Se podría asemejar al día previo a un examen importante, pero extendido a lo largo de 3-4 semanas. Una mezcla de sentimientos de "qué leches estoy haciendo" con " por favor que llegue ya el MIR".

Tendréis la sensación de que se os olvida todo lo estudiado. De que vais para atrás en vez de hacia adelante.

De esta vuelta tengo poco que decir. Ni siquiera la dejé refleja
da en el blog porque es un poco locura. Aquí sí que los domingos se diluirán (pero mínimo una tarde a la semana tenéis que tomaros de descanso, en serio)

En nuestro caso, me gustaba cómo estaba organizada la última vuelta: empezábamos por las asignaturas menos importantes  y progresivamente íbamos avanzando hacia las más importantes. Siendo la última: Estadística, la mañana de la víspera del MIR. Pero seguid las pauta que os den en la academia.

Mi material de estudio básicamente fue: los esquemas que me había hecho en segunda vuelta; el cuaderno que había hecho en tercera vuelta y el Libro Gordo / Desgloses. Como apoyo, usé "los papelitos" y los manuales los tenía al lado para consultas puntuales.
Pero cada uno que lo haga como se sienta cómodo y lo haya planificado.

Solo os diré algunas cosas:

  •  Seguid como hasta ahora. Planificad vuestros objetivos de cada día. Sigue siendo útil dedicar 10 minutos al día a eso antes de empezar a estudiar.
  •  Cuando se termina de estudiar un manual/asignatura: SE CIERRA... para siempre. (De hecho yo no los he vuelto a abrir... me dan como respeto... jaja) Para no tener la tentación de reabrirlos, yo me los llevaba a otra habitación y los fui cerrando en un armario. Sin pena. Sin miedo. CON CONFIANZA. Y  a por el siguiente... 
  •  Como os daréis cuenta... un día sigue a otro día... y en menos de lo que canta el gallo, llega el MIR. Así que ahora sí que no podéis dejar absolutamente nada para el día siguiente. Lo que dé tiempo... dio... Y avanzando. 


Por cierto... esto no es un consejo, sé que hay gente para todos los gustos... pero yo, los últimos simulacros los corregí sin meter la plantilla. Sin saber mi resultado real, porque tenía miedo de que me influyera negativamente a la hora de estudiar. Metía la plantilla en blanco y así sabía el porcentaje de aciertos y podía corregirlo con más o menos insistencia. Igual es buena opción para algunos de vosotros que creáis que el resultado no os va a seguir impulsando.  Eso sí...
¡¡No cometáis el error de dejar de corregir los últimos simulacros!! 

Ya haré una entrada sobre la víspera del MIR... Solo os aconsejo que no desesperéis en la cuarta vuelta (o que si lo hacéis, sepáis que todo el mundo está igual...) Que sigáis adelante... CON CONFIANZA en vuestro trabajo. Con confianza en vosotros. Y llegará el día en que querréis que el MIR sea al día siguiente. Y ahí os daréis cuenta de que... ESTÁIS PREPARADOS.

¡¡ADELANTE, VALIENTES!!


Os dejo algunos enlaces de entradas relacionadas de otros blogs que os pueden ser de ayuda:

lunes, 2 de noviembre de 2015

Rotatorio R1 - Unidad de medicina intensiva - Mes 4

Pues sí... el cuarto mes me ha tocado la rotación en la Unidad de Medicina Intensiva de mi hospital. La "UMI" oficialmente... la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) más conocida popularmente (y quizás un nombre más acorde a la unidad, que no a la especialidad)

Unidad de Medicina Intensiva
El mes de rotatorio diría que ha sido escaso para llegar a adquirir algún conocimiento. En general, los rotatorios son eso... escasos. En un mes es imposible. Teniendo en cuenta la situación aguda de muchos pacientes hematológicos (muchos de ellos candidatos a UCI en algún momento de su ingreso) se supone que es una rotación básica.
Mi percepción ha sido que... o bien yo no he sabido aprovecharlo, o bien no era un rotatorio adaptado a mis necesidades futuras en el manejo del paciente crítico.

Organización de la UCI
En mi hospital la UCI está dividida en tres "secciones":
- Unidad Coronaria: lleva fundamentalmente a los pacientes que han tenido un síndrome coronario agudo (incluyendo el infarto de miocardio, por supuesto) y  que han sido o van a ser sometidos a un cateterismo cardiaco. También a pacientes que han sido o van a ser sometidos a alguna intervención de cirugía cardiaca (bypass coronario, sustitución valvular, etc) Por supuesto, también ingresan paradas cardiacas recuperadas.
- Unidad Respiratoria: pacientes en situación aguda y grave con compromiso respiratorio (fundamentalmente he visto distress agudo (SDRA) , neumonías complicadas y shock séptico de origen respiratorio)
- Unidad de agudos: "el resto". Lo que no es respiratorio ni es cardio pero que necesita UCI: hemorragias intracraneales, shock sépticos, coma metabólico... un popurrí)

En mi hospital, la UCI no lleva a los pacientes post-quirúrgicos (los lleva reanimación) y asisten las paradas cardíacas que se producen que no sean en pacientes de cirugía (que también los lleva reanimación)

Lo que he comprobado es la realidad ya oída... en la UCI hay más médicos que pacientes... jaja De eso no hay duda. Son pacientes muy complejos y cada médico se dedica a uno o dos pacientes cada día.

Mi día a día en la UCI
Como en todos los servicios hasta ahora, asistía a la sesión de la mañana de "pase de guardia". Una sesión  bastante larga, con bastante detinimiento en cada paciente donde se toman muchas decisiones sobre los pasos a seguir en cada uno, incluyendo la limitación del esfuerzo terapéutico.
Al final de la sesión, a todos los residentes (a los de UCI y a los rotantes externos) nos asignaban uno o dos pacientes, y cada adjunto supervisaba y se le asignaba también a uno o dos pacientes.
No hace falta decir, que como R1 mi actuación podía ser bastante escasa.

Pasé la mitad del rotatorio en la unidad de agudos, y otra buena parte en la unidad coronaria. Algún día vi a algún paciente de respiratorio. Este es el primer punto que no me pareció bien.
Pese a que los pacientes de coronaria son mucho más fáciles de llevar, es una parte que realmente no me interesa demasiado para mi especialidad. Sinceramente creo que me resultaba mucho más útil estar en agudos y en respiratorio. Pero bueno.

Normalmente el ritmo era: examinar minuciosamente las constantes del paciente en las últimas horas, revisar los resultados de las analíticas y otras pruebas complementarias, pasar a explorar al paciente y revisar toda la medicación que llevaba puesta, cambiar lo que hubiera que cambiar, escribir la evolución y solicitar las pruebas para la noche y el día siguiente.. Algo que dicho así pareciera que puede hacerse en media hora, en la UCI lleva mínimo 3 horas en la unidad de agudos (en coronarias bastante menos).
Además, a veces acompañaba a quienes llevaban el busca e iban a evaluar a algún paciente por si era candidato a ingresar en la UCI.
Después, se informaba a los familiares de la situación (y al paciente, cuando se pudiera, especialmente en coronaria). Yo nunca informaba sola, salvo algunas veces en unidad coronaria.

Evaluación subjetiva de la rotación:
Y aquí es donde me pongo un poco dura...
Inicialmente, la primera semana de rotatorio puedo decir que no me gustó nada... Tanto es así, que agradecí un millón de veces no haber buscado más información sobre la especialidad, porque los que me habéis leído habréis comprobado que era una de mis primeras opciones.
No me gustó que me tuvieran en unidad coronaria inicialmente, que no me explicaran prácticamente nada. Aunque posteriormente me di cuenta de que realmente no pasa nada (siempre están por ahí cerca) me daba la impresión de que había un abandono hacia el residente. A veces el adjunto tardaba mucho en aparecer ( y yo me agobiaba un montón)

Como anécdota, recuerdo que una vez en unidad coronaria estábamos solo los dos R1 rotantes por ahí y un monitor marcaba una taquicardia ventricular y, aparte de hacerle un electro, no teníamos ni idea de qué hacer en ese momento (eso... y ponernos a chillar... era la otra opción... jaja). Afortunadamente... existen las enfermeras de la UCI... quienes controlan totalmente la situación de este tipo de pacientes y saben muchísimo.. .
Y además, afortunadamente, no era más que un fallo en el monitor. Así que no nos dio tiempo a chillar... :p


Tampoco me gustó que dejara de existir el nombre del paciente. Los pacientes eran números de camas. A menos que llevaran un par de semanas ahí, nadie se sabía su nombre (o si se lo sabían, no lo usaban)

He de decir, que la situación mejoró mucho cuando la UCI dejó de estar en obras... (había más supervisión y algo más sí que me explicaban)
Además, he intentado interpretar que el "alejarse" de la vida del paciente, incluyendo su nombre, podría ser una forma de protección. En la UCI entran muchos pacientes. Evidentemente, si entran es porque su situación es grave pero potencialmente reversible. Lamentablemente muchos de los pacientes, pese a todo, fallecen. Y hay que ser fuerte emocionalmente para saber gestionar eso.
Yo solo he estado un mes... así que no puedo opinar demasiado... pero eso no va mucho conmigo, la verdad. Y si hay que ser así, me alegro de no haberme decantado por la especialidad.

He aprendido + curiosidades
Pese a todo... sí que he aprendido cosas
- He aprendido técnicas... aunque no me siento preparada para aplicarlas yo solita así por así... : he intubado, he cogido vía central...
- He estado presente en RCP (reanimación cardio-pulmonar)
- El uso de las drogas vasoactivas
- ¡¡A pasar una escala de Glasgow de verdad!!  Y por desgracia, también a hacer una valoración completa de muerte encefálica.
- Que la UCI es un lugar tranquilo y pausado. En la tele todo el mundo saldría corriendo y dando voces... nada que ver con la realidad. No dejaba de sorprenderme que uno pudiera estar escribiendo tranquilamente la evolución de un paciente y a dos metros hubiera dos médicos estabilizando e intubando a un paciente que acababa de ingresar. Todo eso sin voces, sin ruidos de más... Todo con tranquilidad (nada que ver con la aceleración que se vive en urgencias con cosas así... ) Y es así... rápido no significa hacerlo mal.
- A informar a familiares. Cuando las cosas van bien... y, sobre todo,  cuando van mal.
- A que la gravedad en UCI es relativa. Y una vez que te acostumbras a ver a la mitad de los pacientes intubados, empiezas a fijarte en parámetros "objetivos" y a distinguir quién está bien y quién no.
- Que a mí me gusta el tratamiento... pero también me gusta llegar al diagnóstico, aunque sea después de unos días... y estudiar al paciente y eso... Así que he aprendido, que la medicina intensiva no es la especialidad que más casa conmigo... Siempre me quedaba con "ganas de más"... Ganas de seguir al paciente hasta el final.


En conclusión: un rotatorio que incialmente no me gustó, pero que cuando terminó, cuando ya me había adaptado... me habría gustado seguir un par de semanas más. Como siempre, todo acaba cuando le estás pillando el tranquillo.
 Sin embargo, objetivamente, no creo que me haya aportado muchísimo de cara a mi especialidad, porque todo fue demasiado específico y poco adaptado.


domingo, 18 de octubre de 2015

Resolviendo la porra de especialidades...

Pues sí. ya era hora.
Rondaba el mes de abril. El mes de la elección de plaza (parece haber pasado una eternidad) cuando publiqué esta entrada sobre la porra de especialidades.

Aunque respondí individualmente a los mensajes, no expliqué las que, por entonces, eran mis opciones. No expliqué por qué las ordené así, o por qué descarté otras.
Más adelante escribiré alguna entrada para aquellos que se presentan al MIR el 6 de febrero sobre cómo no desesperarse elaborar una lista después del MIR.  Pero ahora voy a resolver la porra.

Quiero aclarar antes de nada, que estos planteamientos, razonamientos y orden de especialidades, corresponden a una visión previa y probablemente sesgada. Si ahora mismo tuviera que hacer la lista... lo único que NO cambiaría sería mi primera opción. El resto.. algunas subirían de posición, otras especialidades aparecerían en la lista, y algunas de las que están en la lista, desaparecerían.
Mi consejo fundamental a los que vayan a elegir especialidad es que PASEN por las especialidades que les llaman la atención. Que no se decidan por algo por lo que nunca han visto de cerca. Y si pueden... que se pasen 5 días al menos  y que los traten como si fueran R1, no como si fueran estudiantes.

En fin: Empiezo de atrás a adelante.

Las que en un momento me planteé durante la carrera, pero que descarté del todo antes o después de hacer el MIR:

- Neurología: sí... yo me metí a medicina estando prácticamente segura de que sería neuróloga. Como algunos sabréis, antes de medicina estudié fisioterapia. Y ahí tuve un profesor (internista) a quien le debo el haber empezado medicna. En la asignatura de afecciones médicas insistíamos especialmente en neurología y reumatología (lo que más interesa para fisio) Y me encantó la neurología. Me llevaba el Harrison de la biblioteca y me lo leía como quien lee una novela.
Finalmente, no sé si es que durante la carrera dejó de gustarme o que simplemente hubo cosas que me gustaron más. Poco a poco fue perdiendo fuelle. Aún así, le di una oportunidad en unas prácticas voluntarias y me di cuenta de que no estaba hecho para mí: demasiado crónicos... diagnósticos muy precisos, pero cero resolutiva.

- Pediatría: Me encantó en unas prácticas que hice el verano de 3º. En ese momento estaba casi segura de que sería lo que haría en el futuro. Pero luego la estudié y no me llamaba la atención.hice durante 5º y 6º prácticas y pese a que no me disgustaba en absoluto, no terminaba de calarme del todo.

- Obstetricia y ginecología: en la carrera nos la impartieron de maravilla, y no se me dio nada mal. Pensé que no me gustaría nada... y sin embargo, me encantó. También me gustaron las prácticas. Peeeeeeeeeeero... es médico-quirúrgica. No me gusta el quirófano. Me costó descartarla, pero verdaderamente no me sentía cómoda con esa parte quirúrgica de la especialidad.

- Anatomía patológica: breve, pero intenso fue mi amor por la AP... Solo quise ser patóloga durante 3º de medicina. Tuve profes demasiado buenos y motivantes (y exigentes...) . Sigo pensando que es el máximo del conocimiento de la medicina a nivel científico y a nivel diagnóstico. En un hospital se les debe casi todo a los patólogos y no son nada reconocidos... Pero llegó 4º y con él otra asignatura de anatomía patológica con otros profesores... y fue suficiente para quitarme cualquier tipo de ganas de ser patóloga.


Ahora sí que empiezo con las opciones reales que me planteé después del MIR

4/5 )

MEDICINA INTERNA:
La eterna duda... esa que tantos tienen entre sus opciones. Esa que pocos tienen como primera opción. Es pura medicina. Me atraía, pero tenía dudas...
Un par de residentes de diferentes especialidades, que también habían dudado con medicina interna, me dijeron sin conocerse, las mismas palabras: "no hagas interna a menos que sea tu primera opción"
Y sí... me dejé llevar por esa opinión y la dejé ahí... en una 4ª/5ª posición.

MEDICINA DE FAMILIA:
Soy una persona súper impaciente y no me veía en atención primaria. Pero pasar por urgencias en 6º hizo que me plantease realmente esta especialidad de cara a dedicarme a esa sección. Antes de esa experiencia, nunca se me había pasado por la cabeza. Fue una opción bastante intensa, que el estudio del MIR diluyó poquito a poco. Peroquedó entre la 4ª y la 5ª posición junto con interna.
Lo pensé... y no... no sería una buena médica de familia teniendo en cuenta que la parte de atención primaria no me gustaba. La descarté igual que descarté gine en su día por la parte quirúrgica.

3) MEDICINA INTENSIVA (UCI)
No roté por ahí durante la carrera. Solo pasé en alguna ocasión acompañando a otros especialistas. Además, los intensivistas nos impartieron cursos de RCP avanzada. Ese fue mi único contacto cercano con la especialidad.
Me la planteé precisamente porque me habían gustado las urgencias:tener que pensar rápido, actuar rápido... No me disgustaba la idea del paciente crítico y es una especialidad generalista (algo a su favor... igual que familia o interna)
Finalmente se ganó la tercera posición. Pero quedó lejos de la 2ª y la 1ª. Solo pregunté por ella en un hospital. Después me fui centrando. Creo que nunca me la planteé como una opción real.

2) ONCOLOGÍA  MÉDICA 
De siempre me gustó el estudio del cáncer en la carrera (y durante el MIR) Sí... odio los TNM con toda mi alma pero sentía una atracción por la patología oncológica. Lo que más me gustaba estudiar de cada especialidad, con frecuencia, era eso: en neumo el cáncer de pulmón, en urología el de vejiga o el de riñón, los ginecológicos... Es más lo único que más me gustaba estudiar de la trauma eran los tumores óseos.
Esta sí que fue una opción real por la que pregunté en varios hospitales. Hasta que algo me dijo que no era mi primera opción. Pese a lo variada que es... no sabía si realmente quería dedicarme solo a la patología oncológica. Me gustaba estudiarla... pero... ¿me gustaría en la realidad?
Durante la carrera solo pasé por consultas. Me gustó... pero... no sé.
No sé si es que le vi alguna pega o es que finalmente la hemato se la fue merendando poquito a poco...

1) HEMATOLOGÍA
La finalmente elegida...
No me equivoqué. Solo la he rozado con la puntita de los dedos y ya me encanta. Es una especialidad con un campo tremendo y variadísimo: laboratorio, banco de sangre, consultas, plantas de hospitalización, unidades de trasplante... Tiene una parte oncológica muy amplia, pero no toda la hematología es oncología... y eso es un punto muy a su favor. En definitiva: me gusta todo (a día de hoy) .
Ya en primero de medicina me llamó la atención la sangre vista al microscópico (quizás porque fue el primer tejido que estudiamos, quizás porque fue el primer tejido donde fui capaz de distinguir los distintos tipos de células) Pero era primero... y tuve que pasar por muchas futuras especialidades. A toro pasado, me doy cuenta de que en pediatría las patologías que más me llamaban la atención eran las hematológicas. Pero no fue hasta que llegué a 5º cuando sonó con fuerza: una extraña jugada del destino hizo que terminase rotando por hematología. Y me encantó. Me eligió la especialidad desde el primer día.

Pese a todo, hubo cosas que me generaron muchas dudas después de hacer el MIR. Para empezar... que yo no había rotado por todas las especialidades existentes... ¿y si realmente había alguna entre las posibles que me habría cautivado realmente? La hematología es una especialidad puramente hospitalaria y es más potente cuando más grande es un hospital. ¿Era eso limitarme demasiado?
Me encantaría trabajar en la sanidad pública, pero uno tampoco puede cerrarse cuando lo que te espera después de 4-5 años de formación es el paro. La hematología es una especialidad cuyo campo en la sanidad privada es enanísimo. ¿Sería un motivo para descartarla?

Mis pegas no iban en contra de la especialidad. Solo iban en contra de un posible futuro trabajo. Siempre tuve claro que eso no sería lo que me hiciera decidir. La vida da muchas vueltas. Quién sabe el día de mañana... A cada día le basta su propio afán =)

Así que... simplemente me dejé llevar. Quería ser hematóloga. Quiero ser hematóloga.


Después de esto... la ganadora fue...¡¡¡  MIRcitoblasto !!! con 16 puntos. Aún así... felicidades a todos, porque ¡¡  la mayoría acertasteis bastante!!

PD: Por cierto...  para los interesados, ¡¡aún estáis a tiempo de apuntaros al sorteo de Cartas a un Umpa Lumpa !!

jueves, 1 de octubre de 2015

Rotatorio R1 - Enfermedades Infecciosas y vacaciones - Mes 3

Y... sin darme cuenta, se han sucedido dos veranos seguidos en mi vida sin que me haya dado cuenta... (el de estudiar el MIR y el de "disfrutar" de lo estudiado: la residencia)...

Dentro de mi rotatorio, el tercer mes tenía una organización "rara". Era el mes en el que mi tutor había previsto mis vacaciones (así, todo entero...) En realidad, los R1 digamos que no tenemos problemas para pedir vacaciones cuando queramos (no cuantas queramos... jaja evidentemente). Somos tan sumamente molestos prescindibles  para el hospital, que no importa realmente cuándo faltemos. Igualmente, y para no desaprovechar los rotatorios programados, tenía que buscar un lugar donde rotar la primera quincena del mes y tomarme dos semanas de vacaciones.

La elección fue...

Enfermedades infecciosas
La especialidad de enfermedades infecciosas en España NO EXISTE. Es una superespecialización no reconocida de medicina interna (habitualmente). Como no existe, en cada hospital se organiza un poco como puede. En el mío se encargan, fundamentalmente, de llevar a los pacientes con VIH / sida en toda su globalidad (prácticamente cualquier paciente con VIH que acuda al hospital y precise ingreso, ingresaba a cargo de enfermedades infecciosas).
Además, son los principales encargados de "dirigir" o indicar la profilaxis (contra VIH) tras contactos de riesgo (por ejemplo tras un pinchazo de algún profesional con una aguja o incluso tras situaciones "desagradables" como pueda ser una agresión sexual)
Fuera del VIH, dirigen programas a nivel hospitalario sobre prevención de infecciones nosocomiales (las que se contraen dentro del hospital), uso correcto de antibióticos... y llevan multitud de interconsultas que se hacen desde otras especialidades por infecciones más "complicadillas" durante ingresos hospitalarios.

¿Por qué lo elegí?
- Porque no estaba dentro de mi rotatorio reglado (tengo rotación en medicina interna pero sin pasar por enfermedades infecciosas)
- Porque quería aprender algo de manejo de antibióticos en infecciones más complejas (en inmunodeprimidos). En hematología es algo muy importante, porque los quimioterápicos y las propias enfermedades hematológicas provocan inmunodepresión importante que hace que exista una propensión a infecciones altísima. Y son infecciones bastante "raras".
- Porque me lo habían recomendado mis resis mayores.

Así que... solicité rotar por el servicio y me recibieron con los brazos abiertos.

Mi día a día en enfermedades infecciosas
Como en todas las especialidades por donde he rotado hasta el momento, primero iba a la sesión (que es conjunta con medicina interna) En ella se hablaba de los nuevos ingresos y de pacientes con diagnósticos complicados. Ahí fui intuyendo que la rotación por medicina interna seguramente me gustará.
Después, discutíamos acerca de los pacientes en infecciosas con los adjuntos responsables de esta sección. Revisábamos analíticas, constantes... Finalmente pasábamos planta, programábamos las pruebas necesarias para los siguientes días y escribíamos la evolución. En último lugar atendíamos las interconsultas (que en este servicio se veían con una precisión y dedicación amplia. Se les dedicaba tanto tiempo como a los pacientes "propios")

Evaluación subjetiva de la rotación
Muy poco tiempo... Para empezar, solo estuve 8 días, porque dos de los 10 días, estaba saliente de guardia. Es una sección muy compleja y específica. No he llegado ni a rozarla siquiera. De lo que creía que iba a aprender  no he llegado a aprender nada.
Sin embargo, no me arrepiento de la elección. He aprendido cosas que no esperaba aprender y me han tratado increíblemente bien. Como siempre, lástima que haya sido en verano (con menos adjuntos - menos pacientes), pero volvería a pasar esos 8 días ahí.

He aprendido... + curiosidades
- A perder el miedo y a ¡¡desprenderme de prejuicios!! Porque aunque yo creyera que no... ¡¡los tenía!! Decir VIH es "pegar un respingo". Creo que todos los tenemos y verlo de cerca me ha curado de ellos. Tratar con un paciente VIH requiere las mismas medidas de protección y mismas medidas higiénicas que un paciente que no tiene VIH. Punto.
Mapa de resistencia a ciprofloxacino para E. Coli en
Europa (Datos de 2004) 
- Las medidas higiénicas básicas. Pues sí. Me han enseñado en la teoría y en la práctica cómo llevar una adecuada higiene de manos. Las manos del personal sanitario son un medio de transmisión de enfermedades por todo el hospital. Por lo tanto... antes de atender a los pacienes íbamos a lavarnos las manos. El lavado de manos tenía que durar unos 15 segundos mínimo con agua y jabón. Después de eso, uso de guantes para explorar (los guantes no eximen del lavado de manos) y entre paciente y paciente, lavado de manos con el mismo proceso inicial pero con clorhexidina / solución hidroalcohólica.

- El gran problema de la resistencia a los antibióticos... y que no solo varía de país a país o de ciudad a ciudad... sino incluso dentro de un mismo hospital.

- La problemática social de muchos de los ingresados era mayor que el problema físico que motivaba el ingreso.

- Los pacientes con VIH, en su mayoría,  no son gente "rara", de "mala vida" o "que se lo han buscado" (sin querer, estos eran parte de mis prejuicios) Es gente normal. Como tú y como yo. Y con los tratamientos actuales, ni siquiera hay nada externamente que llame la atención.

- Los distintos tipos de aislamiento que hay y las medidas que hay que adoptar en cada caso.

- Se puede morir solo. Sin que a nadie le importe. Ni a tu hermana, ni a tu madre. Supongo que tendrán motivos para que no les importe. Pero es extraño pensar que, quizás, nadie te extrañe. Se puede morir solo... pero dignamente. Con las sábanas limpias y sin dolor.  Incluso aunque fuera de esta sección se trate a las personas con historia de drogadicción como si tuvieran menos derecho a ser tratados. La dignidad no la determina la gente que te rodea. La gente que te echará de menos si te vas. La dignidad debe formar parte del simple hecho de pertenecer a la especie humana. Y eso lo he aprendido en infecciosas.


En definitiva... una rotación inesperada... Me habrían hecho falta unas semanas más para exprimirla al máximo.


VACACIONES
La segunda quincena fueron las vacaciones...
No me he ido demasiado lejos, pero me han servido:
- Para dormir hasta aburrirme
- Para hacer turismo
- Para pasear y andar en bici todos los días
- Para ver anocheceres...
- Para pintarme las uñas... Sí... mientras que estoy trabajando nunca llevo las uñas pintadas... Así que disfruté de cambiar de color. De salirme de la uña. De darme cuenta de lo rápido que me crecían...
- Para darme cuenta de que, por mucho que me guste mi trabajo... en realidad de vacaciones siempre se vive mejor... jaja




lunes, 14 de septiembre de 2015

Consejos MIR VII - Consejos para los acompañantes...

Sigo completando las entradas sobre consejos para el MIR...
Estos son los enlaces de las entradas anteriores...

Consejos MIR I - Estudiantes de medicina
Consejos MIR II - Elección de academia
Consejos MIR III - Mantener el orden y organizar el tiempo
Consejos MIR IV- ¿Dónde estudiar?
Consejos MIR V - Estudiando... primera y segunda vuelta
Consejos MIR VI - Métodos complementarios al estudio

Hoy... la entrada no va dirigida a dar consejos sobre cómo estudiar el MIR. La entrada es para aconsejar a los "acompañantes" del MIR... Esa gente que rodea a todo estudiante MIR. Que pueden ser tus padres, hermanos, pareja,vecinos,  amigos, y demás personalidades...

Para ello, rescato una entrada epistolar que en algún momento del MIR pensé en publicar, y que finalmente, por algún motivo que desconozco, no hice.


Querido acompañante:

Sé que no hay quien me aguante en estos meses. Ni yo misma me aguanto la mayoría de las veces. Pero quiero que me entiendas. Sí... me estoy justificando. Estoy insoportable, pero tengo que estarlo. Solo es hasta que termine enero. Después prometo volver a intentar ser yo otra vez. 

No es fácil levantarse cada día con unos objetivos por delante. No es fácil saber que "me estoy martirizando" porque quiero. Que no hay nadie que me ponga una pistola en la nuca... pero ¿acaso tengo otra opción? 
Entiéndeme... Apenas tuve 15 días para celebrar que por fin era médica. En esos 15 días tuve además que mentalizarme de que ese título no me servía para nada si no superaba 7 meses de estudio intenso con un examen al final: el temido MIR. 
Quizás tú también has tenido que estudiar. Quizás te acuerdes de lo que es eso. No quiero que pienses que los estudiantes de medicina... (¡qué digo! ¡ya médicos!) somos los seres más desdichados del universo. Pero de veras... no es fácil.

Perdona que te conteste mal cuando me dices que "seguro que apruebas..." Perdona que si no tengo confianza contigo me trague la mala contestación y mi respuesta sea el silencio. Me gustaría explicarte que el MIR no es aprobar o no aprobar... Que el MIR es un puesto. Que no hay una nota. Que el premio es elegir lo que quiera y donde quiera. Que lamentablemente no depende solo de lo que haga yo. Depende de lo que hagan los demás también. 

Perdona que me enfurruñe si me dices que "a ti siempre te ha ido bien... ¿cómo no lo vas a sacar?" Con esas palabras siento que el tiempo que dedico a estudiar es inútil. Si me va a ir bien... ¿para qué estudio? Perdona que no agradezca esos comentarios. A veces salgo de una mala semana en la que los resultados del simulacro no han acompañado. 
Y es que no... a veces no acompañan. Estudio entre 8 y 10 horas al día. Siento que aprendo. Siento que entiendo cosas que antes no había entendido. Y llega el simulacro de turno y es peor que el anterior. ¿Todo esfuerzo tiene su recompensa? No lo sé...  a veces no. ¿Me va a salir bien el MIR? Puede que no... 

Sé que a veces te sorprende que no pueda dejar de estudiar ni un solo día (tan solo los domingos). Sé que te sorprendió que en verano no pudiera renunciar a un solo día entre semana para ir a la piscina. Sé que te sorprende que el día de mi cumpleaños lo pasara estudiando. Sé que te sorprenderá cuando llegue la Navidad y mientras otros celebren yo estudie. No. No puedo no estudiar. Sigo los plantes de la academia.
Por favor, no me des a entender que estudio por vicio. 

Sé que no te lo pongo fácil... que lo que crees que son palabras para animarme me lo tomo como una agresión constante... Déjalo estar. No me lo tomes muy en cuenta. Solo aguántame hasta que pase enero... 

Mientras tanto, te diré lo que puedes hacer por mí:

  •  Facilítame el estudio. Estoy muy centrada... y sé lo que tengo que hacer. No me sugieras planes increíbles durante mi jornada de estudio (si quieres, puedes preguntarme hasta qué hora estudio... en cuanto cierro los manuales soy "libre" para hacer una vida normal... de momento)
  •  Sácame de casa los domingos. POR FAVOR. Necesito ver que el mundo sigue girando. Aunque llueva a cántaros. Quiero sentir el aire en la cara. Quiero pasear. Quiero ir al cine. Quiero ir a patinar. Quiero hacer todo lo que no puedo hacer durante la semana. No dejes que mis domingos sean un día sin planes. Quiero olvidarme del MIR durante las 24 horas de ese día.
  •  Pregúntame cómo puedes ayudarme... Se me ocurrirán una y mil formas. No me des más trabajo. No me digas que mi casa está desordenada. No me digas que debería cortarme el pelo porque se me ve horrible. Ahora solo me importa el MIR. Si quieres puedes ayudarme a limpiar la casa. Te lo agradeceré. 
  •  DÉJAME LLORAR. A veces lo necesito. No intentes frenar el llanto. Es el único desahogo que tengo cuando las cosas no van bien. Abrázame o tráeme chocolate... según sea el nivel de confianza. Pero permíteme ese momento. De aquí a enero me quedan muchos días para llorar. 
  •  Sí... estoy increíblemente susceptible. Lo reconozco. Pero no lo puedo evitar. Si piensas que lo que me vas a decir me va a sentar mal... no digas nada. No me tomaré a mal tu silencio. Demasiado tengo con preocuparme del TNM del cáncer de pulmón. No te preocupes... 
  •  Mi último consejo... querido acompañante... si no sabes qué decir, ni siquiera por whatsapp... hay una cosa que nunca falla...  Este icono...





Mándame FUERZA. Fuerza para seguir adelante. Fuerza para que cuando termine de llorar decida "volver a por todas". Fuerza para aguantar el ritmo hasta enero. Fuerza para afrontar cada manual, cada simulacro. Mándame Fuerza... hasta el mismo día del MIR. Entonces... si quieres mándame confianza. Y después de ese día... si te apetece... mándame a la mierda... Pero por favor,  hasta entonces... solo necesito fuerza. Fuerza para dejar de pensar que mi trabajo es en vano. 

Con eso me basta... y con que me saques de paseo los doMIRgos.

Y aunque ahora no siempre sea capaz de agradecértelo: GRACIAS por tu compañía. Gracias por intentar que me sienta mejor. Gracias por mandarme fuerza. 

martes, 1 de septiembre de 2015

Rotatorio R1 - Nefrología - Mes 2

Como os comenté... iré contando con un mes de retraso los rotatorios. De vez en cuando intentaré hacer aclaraciones para que la gente ajena al mundillo sanitario  pueda entenderlo y no se pierda en un mar de tecnicismos...

Allá voy...

Nefrología 

Sería complicado resumir este mes con una palabra... pero si tuviera que hacerlo diría que para mí ha sido: imprescindible. Además de muy útil, me ha cambiado bastante la idea de la nefrología como especialidad. El riñón sigue pareciéndome un órgano complejíiiiiiiiiisimo, pero muy interesante de estudiar.

Posiblemente una de las cosas que más me está chocando de la residencia es que la mayoría de las veces aprendes "a base de leches", no porque haya nadie que te vaya a dedicar un rato. En este caso... no ha sido así.
Ya me habían comentado residentes mayores que me iban a explicar mucho en nefro, pero la verdad es que ha sido un mes realmente docente, más de lo que esperaba.

La mayor pega de la rotación es que ha sido en verano. Eso implica que había pocos pacientes (poca variedad)  y pocos médicos. Aún así, creo que he podido aprovecharlo bastante.

Orfanización de la rotación: Nefrología
En mi hospital el servicio de nefrología podríamos decir que se divide en las siguientes secciones: planta de hospitalización, hospitalización de agudos (donde se realizan diálisis urgentes y se ingresa a gente que requiera de mayor vigilancia), diálisis y consultas externas.

Desde el primer momento estuve tutorizada y solo pasé por dos de las secciones que interesan más de cara a mi especialidad futura en hematología: planta de hospitalización (donde además se ven las interconsultas que se realizan desde otras especialidades, entre ellas hematología) y hospitalización de agudos.
Además, me dieron un archivo de artículos de referencia preparados para hematología y oncología: fluidoterapia, equilibrio ácido-base, daño renal de quimioterápicos, daño renal en pacientes con neoplasias hematológicas, daño renal en pacientes trasplantados, mieloma múltiple...

Mi día a día en nefrología
Lo primero que hacía era ir a la sesión. Ahí, simplemente se habla de los nuevos ingresos, de interconsultas hechas al servicio ,  y de dudas sobre pacientes de diálisis, de consultas... etc.

Después íbamos a la sala de hospitalización de agudos y programábamos las diálisis que había como "urgentes".
Luego  revisábamos las analíticas y el resto de pruebas solicitadas de los pacientes hospitalizados, pasábamos plata y escribíamos la evolución. (Vamos, una secuencia muy parecida a la de cualquier planta de hospitalización)

Cuando terminábamos con todo, si había tiempo, uno de los médicos nos reunía a los residentes que estábamos rotando por nefrología y nos explicaba algunos temas de gran importancia: el manejo de la fluidoterapia (en lenguaje coloquial... serían "los goteros" o "los sueros"), el manejo de la hiponatremia (sodio bajo) y otros temas relacionados más directamente con la especialidad de cada uno. Cada lección podía durar perfectamente una hora, y estaba genial. No se trataba de una charla sin sentido... nos obligaba a pensar. Nos obligaba a que en cada habitación que entrásemos mirásemos qué fluido se le estaba poniendo a cada paciente. Y a pensar por qué se le estaba poniendo eso y no otra cosa. Nos obligaba a no actuar "por inercia". Espero tener eso presente no solo durante el resto de la residencia sino durante toda mi vida profesional.

He aprendido... +   curiosidades...

- ¡¡Lo que contienen los fluidos más usados en el hospital!! ¡Y sus usos! ¡Y su evidencia! El otro día me vi (¡¡¡YO!!! ¡¡¡R1!!!) explicándoles a médicos adjuntos de medicina interna las diferencias entre el plasmalyte, el suero fisiológico y el ringer lactato... (me habría gustado que lo presenciase el adjunto de nefro... no se lo habría creído... parecía que dominaba el tema yo y todo!! jaja )
Que los coloides están en desuso, que "lo que se lleva" son los cristaloides.

- A mirar la creatinina ( me he convertido en una obsesa de la creatinina: la creatinina es un producto que normalmente filtran los riñones. Su elevación en sangre indica que algo no funciona del todo bien en esos riñones)  En urgencias soy una pesada... Cada vez que veo una creatinina alta pregunto una y otra vez al adjuno: "¿Le pongo paracetamol en vez de nolotil? Es que tiene una creatinina altita..." (Porque sí, señores: los antiinflamatorios (el ibuprofeno, el metamizol (nolotil) y otros de la misma familia... tocan la función renal. No hay que abusar de ellos. Y en personas con daño renal, están contraindicados. El paracetamol sería el analgésico de elección)

- Muchos otros fármacos nefrotóxicos: los contrastes radiológicos, muchos antibióticos... (me temo que muchos se me irán olvidando...) Pero que si hay que ponerlos... se ponen.

- Que lo insuficiencia  renal prerrenal (con sus criterios súper-MÍRicos de prerrenalidad...)  EXISTE... aunque no hace falta mirar que los cumpla de manera estricta... Que la clínica (como casi siempre) te lo da. Que un riñón en un anciano, se puede estropear por un par de vómitos y una diarrea...

Imagen de sesión de hemodiálisis
- Nociones básicas sobre la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. Son temas muy complejos que se escapan totalmente a mis objetivos en la rotación, pero me ha gustado conocer algunas pinceladas. Ahora sé lo que es una fístula. Las he visto. Las he tocado. Las he escuchado... Por fin sé en qué consiste la diálisis peritoneal... Nunca está de más.




- Que a los pacientes ¡¡hay que pesarlos!! (en nefro viven obsesionados con eso. Pero me ha quedado claro que no es necesario hacer cuentas complejas de los líquidos que entran por los que salen. Que la medida más fiable es si ha ganado o ha perdido peso de un día para otro)

- ... que si quieres ser nefrólogo tienes que tener un móvil lleno de aplicaciones con todas las cuentas y fórmulas que hay que usar para todo.

- Y por último... que no se dice edemaS... que siempre es singular: EDEMA. Edemas no existe... (se dice "edema en miembros inferiores" ) Usar el plural, es una aberración semejante a decir "hipertensiones arteriales" en vez de "hipertensión arterial"



Creo que me han quedado muchas cosas por aprender. Y muchas cosas por llegar a entender. Pero esta aproximación a una especialidad que para mí siempre había sido "odiada" me ha parecido increíblemente útil. Me veo muchísimo más suelta. Me ha gustado la rotación. A día de hoy no me planteo hacer otra especialidad, pero la nefrología me ha sorprendido muy gratamente. Es de pensar, de razonar. Nada se hace de manera automática.

Además... y para qué engañarnos... me lo he pasado muy bien. Los residentes de nefro son simpatiquísimos y los adjuntos también. Y eso... ¡también ayuda!