lunes, 2 de septiembre de 2013

A veces pasa - Conversando con pacientes

Raquel, la médica que hoy está en la Unidad, me mira por primera vez en toda la mañana. Me avisa de que tiene que dar una mala noticia y antes de que entre la siguiente paciente prepara dos analíticas.
- Necesita un trasplante y tiene dos hermanas...

Y no me dice nada más.

Virginia entra en la consulta esbozando media sonrisa. Espera que sea una revisión más... como las que la traen a la consulta una vez cada dos semanas desde hace meses. Espera confirmar que todo sigue bien y ver cuándo se le pauta la próxima transfusión, porque empieza a encontrarse cansada.

Raquel, le pregunta cómo se encuentra e intenta responder a la media sonrisa. Pero no le sale.
Todo pasa rápido. Se atraganta con las palabras porque lo quiere decir rápido antes de que empiece una avalancha de preguntas para las que quizás no tenga respuestas.

Síndrome Mielodisplásico secundario al tratamiento que Virginia había recibido para un linfoma en remisión desde hace un año..

- No es lo frecuente... pero a veces pasa. Necesitas un trasplante de médula ósa. Tienes dos hermanas, ¿verdad? ¿Crees que estarían dispuestas a hacerse esta analítica para ver si sois compatibles? Lo siento mucho.

A Virginia hace un rato que se le borró la media sonrisa. Su marido agarra su mano y aprieta fuerte.
No entiende nada... empieza a hablar... Pero no llora. Ya no. Una de esas hermanas falleció hace un año de un cáncer de estómago.
 - En dos meses... muy rápido. (-Raquel rompe uno de los papeles de las analíticas-).
Su otra hermana tuvo cáncer de mama hace dos años.
 - Ya está recuperada... Pero, ese mismo año fallecieron mis padres con 3 meses de diferencia.. y fue cuando lo del linfoma... Eso ya era lo de menos.

Trago saliva.

- Nunca nos pasa nada bueno... Siempre ha sido así.
Su marido le pasa la mano sobre el hombro. Ninguno llora.

Vuelvo a tragar saliva y veo que Raquel intenta ordenar algunos documentos para no tener que sostener la mirada demasiado tiempo.

- ... nuestro primer hijo se murió al poco de nacer. Ya no sabemos qué más puede pasar... Esto es sólo algo más. No pasa nada.

Le tiembla la voz. Pero ya no le quedan lágrimas. Ella es ya lo que menos importa.

Su marido le agarra de la mano, que también le tiembla. Intenta transmitirle las fuerzas que a él también le faltan ya.


Se marchan con la analítica, esperando que su hermana sea compatible. Esperando que se pueda hacer el trasplante. Esperando que salga bien. Esperando que, al menos eso, salga bien.



Raquel me vuelve a mirar.
- Qué pena...Esto a veces es así... y en esta especialidad más.... Ya irás viendo casos más bonitos, de los de buenas noticias. Ve y llama al siguiente...

Al menos está su mano.

9 comentarios:

  1. Madre mía! Qué historia más dura...hay que ser de una pasta especial para lidiar con estos temas, os admiro. Un beso

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  2. Madre mia..y que de verdad pasen cosas como esta....un abrazo!

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  3. Llorando estoy con la historia, joer..

    Hace años me iba a hacer donante pero por cosas q fueron viniendo.. lo fui posponiendo.. Aquí en Bélgica no tengo ni idea de qué pasos debería seguir.. Tendré que informarme, porque lo de ser donante es algo que siempre he querido hacer: de médula ósea y óvulos ahora que puedo; y donante de órganos dentro de mucho mucho mucho tiempo ;)

    A ver si de una vez pido cita con mi médico de cabecera (hace meses que busco el hueco y no lo encuentro), y ya aprovecho y le pregunto.

    Un abrazo guapa!!

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    1. Hola, en cada país puede variar... puedo intentar encontrar información de cómo es en Bélgica.
      Donar es algo magnífico. Es dar vida (de la manera que sea) con nuestra propia vida.

      Un abrazo! =)

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  4. Tristemente esto es el día a día.

    Como te dijeron, Irenota, ya vendrán casos mejores.

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  5. Me he quedado con el estomago encogido, y luego nos quejamos de tonterias... menuda fortaleza tiene esa pareja, cuantas cosas horribles les han pasado en la familia... A ver si la hermana es compatible y esta historia tiene final feliz...

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  6. Muy duro y muy real. ¿Sabes sobre qué he reflexionado al leerlo? Me molesta de sobremanera el boom y el apoyo social que reciben los problemas de salud de la gente "famosa" y como caen en el olvido historias tan duras e importantes como esta. Todos pendiente de la cadera del rey, que ya sale hasta en el telediario, el Nou Camp en pie y todo el deporte volcado con el gran "héroe" Abidal (el cual desafiando a la estadística consiguió curiosamente un trasplante de donante vivo de hígado). Estas historias no importan, solo son números para nuestro gobierno y un giro de cabeza para los demás. Es la cara más amarga de la medicina, pero la motivación para mejorar. Un abrazo grande.

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