lunes, 27 de julio de 2015

Carta a Gabriel - Conversando con pacientes

¡¡Buenas, Gabriel!!

Quería decirte que fue genial conocerte aquel día... Yo apenas acababa de empezar mi residencia. Era mi segunda semana en el servicio de hematología... "MI" servicio.
La adjunta me mandó a tu habitación simplemente a que te preguntara qué tal había ido aquella intervención odontológica que había pendiente antes del autotrasplante. Te comenté que ya todo estaba listo y que en unos días pasarías a cargo de trasplante.
Fue un momento divertido, creo que te diste cuenta, porque solo me hiciste sonreír. Me enseñaste esa foto que tenías en la mesilla de cuando eras joven (¿25 años me dijiste que tenías?) pero yo te vi igual de estupendo en ese mismo momento... rozando los 60. Me comentaste que te encontrabas genial. Ya ves, quién lo iba a decir. De la recaída de tu enfermedad ni te habías enterado. Lo peor era el dolor de muelas, pero eso ya se estaba solucionando. ¡Genial!

Me preguntaste la edad, me preguntaste mi nombre... pero al día siguiente se te había olvidado. De todos modos me pasé a verte, porque me habías alegrado el día. Y oye... si es tan fácil como pasarme 5 minutos por tu habitación para alegrarme el día...¡¡no iba a renunciar a ello!!

Saludabas con la mano cuando te sacaban para hacerte una prueba y sonreías. La adjunta y yo te devolvíamos el saludo... ¡¡y la sonrisa!! Y cuando volvías me guiñabas el ojo y yo a ti ¿te acuerdas?

El día que pasaste a cargo de trasplante, pasé a despedirme. No podríamos vernos un tiempo, porque yo estaba en planta de hospitalización. Pero me tomaste de la mano y nos volvimos a reír un ratillo. Y te prometí que, aunque no te viera... preguntaría por ti. ¡Ya nos veríamos más adelante!

Y pregunté por ti... vaya si pregunté. Y te seguí la pista. ¡Incluso te volví a ver!

Solo quería escribirte para que lo supieras, Gabriel. Gabriel Nieta. Que en las sesiones escuché atenta tu evolución. Y que cuando dejé "MI" servicio hasta el próximo año, seguí preguntando por ti, Gabriel. Que me sobresalté un poco cuando entraste en la UCI, pero que de esos que entrais, sois muchos. Y que la mayoría salís y bien.
 Así que, solamente seguí preguntando.

¡Y que te volví a ver! Estabas tumbado. Sedado. Decían que estabas mejor. Habían hecho una interconsulta a nefrología, por donde yo estaba rotando. Me encantó volver a ver tu nombre, Gabriel Nieta entre "mis" pacientes.
Y aquél día me asomé a tu habitación fría de la UCI. Y pensé en que cuando nos viéramos en otro lugar, te contaría cómo era aquello.

Y salí. Y te guiñé el ojo.

El viernes pregunté  por ti. ¿Te dije ya que preguntaría por ti? Y me dijeron que estabas peor.

Hoy te busqué por el ordenador. Tecleé tu nombre con cierto temor.
Busqué la última nota de evolución. Y no era de hoy. ¡Mierda!
Leí atentamente cómo estabas. Las palabras se sucedían y cada una sonaba peor que la anterior. Hasta que finalmente llegué a la parte que más temía leer.

Ya está, Gabriel.

"Irene, bonica, ¿entonces ya no te volveré a ver?"
"Sí, Gabriel. Mientras tanto, preguntaré por ti, te lo prometo"

Solo te escribía para decirte eso. Que durante más de un mes pregunté por ti, como te prometí.

Quizás más adelante también nos volvamos a ver y cumpla esa otra parte de la promesa.

Ahora solo descansa.

No se me olvidará tu nombre, Gabriel Nieta. Aunque no te llames Gabriel. Ni te apellides Nieta.

Te mando unos cuantos guiños de ojos




20 comentarios:

  1. Ale, ya me tienes llorando. Solo decirte que la gente como tú hacéis más llevadero el dolor, y me alegro mucho de haberte encontrado. Tengo un nudo y no puedo decirte más. Un beso.

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    1. Un besito, guapa. Si quieres, me puedes escribir cuando quieras

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  2. Me ha conmovido y encantado tu entrada, ambas a la vez.
    A mi me ha pasado algo parecido estos días. Se me ha muerto un paciente... sin dar opción a hacer nada. Joven también. De venir perfecto a irse muerto. No es algo que nos pase habitualmente, por eso duele más.
    Pero bueno, también hay muchos pacientes que te dejan buen sabor de boca. Adoro a las abuelitas. Lo uno por lo otro... supongo.

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    1. En hemato, por el tipo de pacientes, muchas veces las cosas se complican. Y a veces esa complicación sale bien. Otras se tuerce y se tuerce... y no acaba como se esperaba. Es un servicio donde pasa. En el mes que estuve ahí, 3 "se torcieron". A dos se les veía venir. Fue algo lento. Fue progresivo. La familia pudo ir asimilando cuál iba a ser el final. Otro de ellos no. Creo que no es sano que "nos acostumbremos" a la muerte sin más. Y que casi nadie lo hace, pese a que algunos tienen una coraza delante. También es cierto que hay pacientes que marcan más, de alguna manera... y que acaban tocando más.Los hay especiales.
      Supongo que en tu caso tiene que ser aún más raro que pase. Pero como dices... compensa. Compensan aquellos casos que cuando se van... se van "tranquilos" (y a ser posible no son jóvenes) Compensa aquellos que se curan, que son más!! Pese a todo... la medicina me devuelve más de lo que le doy. Y espero que siga siendo así.

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  3. Vaya entrada... Ha sido triste pero dulce, de esas que te dejan un sabor agridulce.
    A veces no sabes porqué la gente llega a tu vida y se hacen notar, sin más. Y menos aún porqué algunas de esas personas se terminan por ir...
    Tú, como médico, verás situaciones así más a menudo de lo que le gustaría a cualquiera pero si eso no te afectase, si la gente no te llegase, pasarías por la vida sin estar, sin implicarte... No la sufrirías pero tampoco la disfrutarías.
    Sólo me hace falta leer cosas así para saber que vas a ser una médica excelente :)

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    1. Hay que implicarse "lo justo" para no dejar de ser humanos. Y para no llegar destrozado a casa. Aún es algo que tendré que aprender a modular. Pero igualmente hay pacientes que por lo que sea... no salen de tu cabeza...
      Como estudiante también lo irás viendo, ya verás =)

      Muchas gracias =)

      Pero, como le decía a Dra Mireando... siempre compensa. De verdad que la medicina siempre compensa.

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  4. Gracias por compartirlo, Irene.
    Como ya han comentado antes, es una entrada agridulce.
    Supongo que son personas que te marcan, de algún modo, y no te puedes olvidar de ellas.
    ¿Ya no vuelves por tu servicio hasta el año que viene?

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    1. Sí.... hay pacientes que por algún motivo marcan un poco más. En hematología además se pasan tanto tiempo ingresados que es inevitable establecer un mínimo vínculo aunque intentes modularlo para que sea el justo como para poder llevarlo. Los pacientes no pueden llegar a ser amigos porque si no cada día sería una tragedia... jaja Pero creo que es inhumano vanalizar la muerte. E imposible que a me habitúe a algo así =)

      No... me paso el resto del año rotando por otras partes del hospital... jaja =) Pero bien. Contenta e intentando aprender lo máximo posible!

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  5. Que historia mas bonita, pero que final mas triste.... Qué duras tienen que ser estas situaciones... Como lo siento...
    Besotes!!!

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    1. Muchas gracias por tu comentario.
      Hay situaciones que no se esperan desde el principio. Pero lamentablemente en cuestión de salud... no siempre se gana.

      Un beso!!

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  6. Qué médico más bonica debes ser, en serio, no te puedes imaginar lo que supondría para él que estuvieras atenta a él, ya que los enfermos de la planta de hematología debido a leucemi/linfomas que acaban necesitando un trasplante están tanto tiempo en el hospital que los últimos días acaba siendo como una especie de "hogar"

    Te hablo un poco desde la amarga experiencia. El año pasado despedí a un amigo muy especial de 21 años, que estuvo dos años luchando, y paso por todas las fases que has comentado, hasta el día 15 de junio. El día 12 de junio fue cuando me dijo que debía estudiar el ciclo de auxiliar, y después cuando trabajase hacer enfermería y sus palabras fueron "los hospitales necesitan gente como tú" y la verdad es que me encantaría poder acabar trabajando en TU servicio. Este año hago las prácticas, y no creo que me toque hematología, pero sea la planta que sea, intentaré esforzarme al máximo, porqué las personas que están en los hospitales no lo escogen, eso es algo que debemos tener siempre presente.

    Aunque me ha dado penita tu historia, porque me he acordado de mi amigo, por otro lado también me has hecho recordar algunos otros aspectos que me alegraron al estar allí con él.

    Un besico
    www.upciencia.com

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    1. Hola!
      En la planta de hematología hay un poco de todo... La mayoría están para curarse. Desgraciadamente no todos lo consiguen... tratamientos muy intensos, que dejan las defensas bajo mínimos... las plaquetas igual... y muchas veces hacen complicaciones como infecciones graves o hemorragias y no siempre terminan como se desearía ni como estaría planeado. Un trasplante es siempre un riesgo...
      Lamentablemente, este paciente nunca supo que realmente estuve preguntando por él. No volví a verle porque pasó a estar aislado para el trasplante y después... es la misma historia. Hay gente que toca más... que de alguna manera te deja marcado. Y él es uno de ellos.

      No te conozco, pero si tu amigo te lo dijo, estoy convencida de que los hospitales necesitarían a gente como tú. Yo también pasé por una experiencia así. Hace algo más de dos años, murió una amiga mía con 34 años. Esto es lo que escribí entonces http://cartasaunumpalumpa.blogspot.com.es/2013/03/querida-monika.html

      Por entonces a mí me gustaba ya la hemato. Pero después de eso... me planteé mucho si querría hacerlo. En algún momento pensé que mejor no. Después... dejando al lado lo personal, y dos años después de maduración, me di cuenta de que me seguía gustando muchísimo la hematología y que quería esa especialidad.
      Mi última conversación con ella fue 10 días antes de que muriera. Un día antes de entrar en la UCI. Y me preguntaba por el MIR.

      Un abrazo

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  7. Ay Irene.... Un beso fuerte, fuerte.

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  8. Muchas veces los médicos se acostumbran a perder pacientes y parece que le restan importancia a la muerte. Me ha encantado esta carta tan bonita y sentida como ésta, y siento la pérdida de ese paciente tan especial

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    1. Aún acabo de empezar con esto... pero creo que a la muerte es complicado acostumbrarse (aunque muchos parezcan que lo hacen y aunque a veces se hable de ella como de una forma natural)
      Creo que también depende del paciente. He visto hablar directamente a médicos con familiares (fuera de mi servicio también) sobre la situación de una persona que va cayendo poquito a poco. En esos casos... lo sientes más por la familia, porque te das cuenta de que hay pacientes que lo único que querrían sería morir en paz. Y conseguir esa paz es también una parte de la medicina. Y dejar ir en paz es también una satisfacción...
      El problema quizás es cuando alguien "no tenía que irse". No era su momento... no era su camino...
      Y hay pacientes que, por algún motivo... marcan un poquito más.

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  9. Buenas Irene. Soy lectora habitual, aunque me manifieste poco, pero esta vez no podía dejar pasar la oportunidad.

    Estoy preparando el MIR, y una de las especialidades que me planteo es la Oncología. Obviamente, también tengo mis dudas sobre cómo será cuando me pasen estas cosas... A mí me gustan las especialidades en las que es especialmente importante la relación médico-paciente, en las que tienen una vertiente más (digamoslo así) humana (sin menospreciar al resto). Creo que habrá momentos en que lo pase mal, pero, rotando y leyendo a gente como tú, una se anima porque, como dices más arriba, siempre compensa.

    Muchas gracias por compartirlo con nosotros y por servirnos de "empujón".

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    1. Hola, Elena!!

      En primer lugar... ¡¡muchísimo ánimo con el MIR!! A mí ahora mismo me parece que pasó una eternidad de aquello y solo hace unos meses que estaba como vosotros. Piensa que merece la pena todo el esfuerzo que se haga. Y está bien que te vayas planteando las cosas que te gustan porque así vas con un objetivo y... ¡¡a por él!!

      En mi hospital, hematología está parcialmente unido a oncología (en algunas cosas, aunque son servicios independientes, pero con mucho contacto) y onco era la segunda especialidad que me planteaba. Son especialidades que pueden ser bastante duras. Pero que tienen mucho de hablar con el paciente, de acompañar durante mucho tiempo. Pero si te gusta, recibirás más de lo que des. Compensa ... =)

      Muchas gracias por pasarte y MUCHO ÁNIMO!! FUERZA!! No decaigas incluso si hay algún simulacro que no sale todo lo bien que esperabas. Son para aprender, no para diagnosticar. A por todas! =)

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  10. Que historia más bonita y triste. Durante mis prácticas en la carrera no se murió ningún paciente, quizás por los servicios en los que roté, pero pese a no tener experiencia en ello no creo que la muerte sea algo a lo que los médicos se acostumbren. Puede que aprendan a distanciarse algo de los pacientes o a no mostrar tanto sus sentimientos, pero siempre habrá pacientes a los que te sientas más unidos y que te hagan pasarlo peor. Me alegro de que pese a todo sientas que unas cosas compensan a las otras y sigas animada.
    Un beso!!

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    1. Creo que aún queda tanto...
      Durante las prácticas sí que pasé por ello. Pero en interna era algo "relativamente" frecuente.
      Sé que me queda pasar por mucho y solo espero una cosa: no acostumbrarme
      =) Un abrazo!! Y muchisimo ánimo

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