viernes, 5 de agosto de 2016

La verdad... - Conversando con pacientes

- ¿Esto es el final?  Dime la verdad...
- ¿Tú qué piensas, Alba?
- Yo creo que sí...

Y dejé que el silencio tejiera las palabras que ya sabías.

Qué dolor extraño debe ser ese que no se calma con pastillas, ¿eh? 

Me gustaba cómo combinabas la ropa, te lo dije... 
Me gustaron aquellas conversaciones en las que te sincerabas, porque no había moros en la costa. 
No me gustaba tragarme las lágrimas y que se me empañasen las gafas con la mascarilla puesta. 
Me gustó que tu marido me contase tu historia, mientras ya solo respirabas.

Querías la verdad. 
Y querías estar en tu casa. 

Siento no haber podido conseguir tu segundo deseo. 


El resto de aquella conversación queda entre nosotras, princesa. 



16 comentarios:

  1. Lo siento mucho, Marrow. Y lo siento mucho también por Alba, su marido y todos sus demás seres queridos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. No pasa nada, es algo que se vive con frecuencia en según qué especialidades. Hay pacientes que marcan más, pero es también una parte importante de la profesión

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Gracias. La muerte es parte de la vida, aunque a veces llega demasiado pronto.

      Eliminar
  3. Respuestas
    1. Gracias. Es parte de la profesión y parte de la vida. Es algo con lo que hay que convivir. Poder acompañar en esos momentos, es también un privilegio.

      Eliminar
  4. Respuestas
    1. Sí... no es fácil despedirte de alguien con quien has compartido meses de relación. Aunque sea relación profesional, se crea un vínculo. Pero es también un privilegio.

      Eliminar
  5. Qué bonita y humana nuestra profesión pero que dura a veces.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas veces es dura. En según qué especialidades lo puede ser más que en otras. Creo que la hemato es una de ellas (de las duras). Pero cuando las cosas van bien es genial. Cuando no van bien, pienso que es también un privilegio poder acompañar en ese momento en el que la vida se apaga.
      Se aprende mucho y se puede transmitir mucho.

      Eliminar
    2. Cuánto vales Irene. Me alegra saber que tendré compañeros como tú :-)

      Eliminar
  6. Esta es la parte más dura y más real desgraciadamente de la profesión... lo siento mucho :(

    ResponderEliminar
  7. Lo siento mucho. Como bien dices por arriba en otros comentarios son experiencias que se viven en esta profesión y que hay que lidiar con ello... aunque yo creo que este sufrimiento te hace más humana.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  8. TOC, TOC...Se puede? Querida Marrow, es un gusto leerte. Me gustó uno de tus comentarios, "también un privilegio poder acompañar en ese momento en el que la vida se apaga". ¿No te dejan cicatrices? Creo que el impacto emocional que la Medicina tiene en nuestro espíritu es tremendo, poco valorado, y no se si útil para nuestro interior, si para el de los demás, que al final es lo que nos hace seguir en pie, ¿aguantan todos? ¿aguantaremos?. Un abrazo, amiga.

    ResponderEliminar
  9. Difícil profesión pero que grande a la vez.

    ResponderEliminar