martes, 11 de abril de 2017

El milagro... - Conversando con pacientes

Me llegan muchos emails en el último mes de médicos, futuros residentes interesados en la Hematología. Me gustaría haber podido escribir los mil motivos para hacer / no hacer Hematología. Algunas cosas más concretas a preguntar en los hospitales...
Pero no me ha dado tiempo.

Espero que igualmente, esta entrada os sea de utilidad a los que tenéis dudas...


No recuerdo la primera vez que te vi. ¿O sí? Igual sí que la recuerdo...
Dos visitas a la semana en consultas. Durante meses. Un encierro hospitalario, pero durmiendo en casa. Siempre acompañado. 

Siempre encuentro algún motivo para empatizar con un paciente... desde el "podría ser mi abuelo" al "podría ser mi hijo" al "podría ser yo". 
Podrías ser mi padre... Puede que ese fuera el motivo. O no.  Al final el motivo es que eras tú. Punto.

¡¡Cuántas veces escribí tu fecha de nacimiento!! ¡Cuántas veces apostamos por las cifras de plaquetas! ¿Eh? 
Cuántos cruces de miradas cómplices... y esa manera de levantar las cejas sin decir una palabra, pero que me hace reír, porque he aprendido a intuir lo que estás pensando.
Tus escoltas regalan sonrisas. Es fácil trabajar con pacientes y familiares así.

Casi un año intercambiando plaquetas por risas. 
Casi un año. Ninguna queja. Siempre adelante. Ningún "pero". 

Y después se sucede una nube de hematología hecha letras que abarca desde la remisión completa al fallo de injerto, pasando por las fiebres... Qué más da. Ninguna queja.

No puedo miraros a los ojos. Es la primera vez que no os veo sonreír. Intento evitar pasar por ese rincón. Busco unas escaleras alternativas. Busco otros ojos. 
Hasta que cojo aire y me siento allí. En silencio. Sin saber qué decir. Sin saber qué hacer. También se me escapan las lágrimas. Me prestas un pañuelo. Solo el silencio. No hay sonrisas. Tampoco hay quejas. No hay rabia. 

- Estoy de guardia. Cualquier cosa que os haga falta... ya sabéis...

...

- Un milagro. Nos hace falta un milagro...

No pudo ser.





Esto es Hematología.
A los futuros residentes, solo decirles que si no queréis que vuestros pacientes se mueran, no hagáis hematología.
Si no queréis que os afecte la muerte de un paciente, entonces no os dediquéis a la medicina.


Y a ti... querido paciente, querida familia... sigo sin palabras. Intento fijar las caras en modo "sonrisa", aunque no sea fácil.
Gracias por todo lo que nos habéis enseñado en este año. 

6 comentarios:

  1. Te digo desde hace tiempo. Haré el MIR el año próximo y aunque no es hematologia La especialidad a la que me gustaría dedicarme me gusta mucho lo que escribes. Gracias por haberme guiado en la carrera y por hacerme ver que aunque vienen tiempos de encierro y MIR luego tendrán su recompensa.

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    1. Nunca digas que no a la hemato... jajaja =) Es broma.

      Me alegro poder leerte por aquí. El MIR es duro, pero se pasa... y al final, todo cobra sentido. Aunque trabajar y la vida de residente no es ningún camino de rosas, hay momentos en los que todo vuelve a tener sentido. Un saludo!!

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  2. Joder... Posiblemente la entrada más dura que te he leído.

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  3. La piel de gallina.
    Creo que vas a ser una buena hematóloga. Ya lo estás siendo.

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    1. Gracias Iratxe. Poco a poco. Esto es el día a día.

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