martes, 24 de marzo de 2020

Viviendo una pandemia... Pensamientos en tiempos del COVID

Me resulta casi decepcionante para mí misma haber escrito una única entrada en un año.
Han pasado cientos de cosas entre medias, que incluyen que desde julio estoy en el hospital en el que me formé. Han variado las secciones por las que he pasado, así que ha sido casi como una prolongación de la residencia. 
Sigo sin saber qué es lo que más me gusta de la Hematología.

Se médica en tiempos de pandemia es algo que jamás se me habría pasado por la cabeza, pero le añade un punto de romanticismo a mi vida. Sé que esto está golpeando con distinta fuerza a según qué áreas y según qué especialidades. 
Hasta el viernes de la semana pasada estuve yendo a trabajar a diario, ejerciendo mi función diaria. He de reconocer que disfruté de la extraña paz de cruzar semáforos en rojo vacíos de gente y coches. 
Desde esta semana, el hospital ha decidido ir reservando "sus armas" y me toca estar en casa. 
Es mi segundo día (sumado al fin de semana) y reconozco que me genera cierto estrés. No tanto por el encierro en sí (de momento), ni por la soledad física (estoy acostumbrada a vivir sola con mis gatos). Sino por la sensación de no estar haciendo nada. Todos me dicen que me relaje, que total, en cuanto vuelva ya me va a tocar trabajar multiplicado por 3. Y eso, teniendo en cuenta que pueda volver en 15 días y no me toque hacerlo antes porque alguno de mis compañeros tenga que irse obligado a domicilio. 

Igualmente, después de haber hecho el poco trabajo que podía hacer desde casa, he decidido escribir, casi a modo de diario. Porque no creo que haya mucha gente que lea esto. Hace tiempo que los blogs se dejaron a un lado.
De hecho, este año solo me llegó un email de una chica con dudas sobre la especialidad. Cuando lo normal eran 2-3 diarios por estas fechas (antes del covid).

Me gustaría hacer una breve recopilación de pensamientos sobre esta etapa, sin caer en lo que ya está dicho, redicho y re-escuchado. Cosas chulas para relfexionar o que me han pasado. 

  • Los pacientes hematológicos muchas veces se tiran meses ingresados. Añadimos: comida de hospital, baño de hospital, tele de hospital (es gratuita, pero es una patraña, se ve fatal). Mismo acompañante durante mucho tiempo (que ya estaba acostumbrado a llevar mascarilla y bata). Y a todo esto, se añaden los momentos en los que no se encuentran bien... Su fiebre, sus náuseas, su insomnio, su enfermedad... Son unos auténticos jabatos. Ya lo sospechaba, pero ahora lo tengo clarísimo. 
  • Tenía muchísima mierda debajo del sofá. Pero muchísima, ¿eh?. Rollo que he encontrado mis gafas de sol, que llevaban perdidas desde octubre. He juntado todos los pelos y mis gatos casi se creen que había adoptado a un león)
  • Me encanta lo de salir a las 20:00 h al balcón. Es algo que yo extendería hasta el infinito. El primer día que pasó (el de las 22:00h me resultó emocionante). Otro de los días, de  los primeritos, estaba en el hospital, y me entraron escalofríos, de verdad.
  • Siguiendo con lo anterior... el motivo por el que me encanta, es porque es como dar señales de vida. Siempre he tenido la sensación de que en mi bloque de pisos los vecinos son un poco rancios (si yo os contara...). Pero resulta que hay gente que parece simpática desde su balcón (luego están los mismos rancios que no salen... ¡¡Y SÉ QUE ESTÁN AHÍ!! Desgraciaos, aburridos. A mí me crea un nexo de unión. Vale que hablo con  mis gatos (y por teléfono...) pero interactuar en vivo, es curioso. Con esto me han pasado dos detalles bonitos:
  1. En mi bloque hay unas 70 puertas. Es un señor bloque. Pero solo conozco el nombre de una de las vecinas y fue a raíz de una situación extraña. También sabía su número de puerta porque un día me lo dijo. Anteayer por la noche le dejé una nota en el buzón... rollo mensaje a la desesperada en una botella. (Libre de covid). Ayer me dejó una nota debajo de la puerta. 
  2. Hay un vecino del otro lado de la avenida que hace señales con la linterna del móvil y yo las repito y luego cambiamos los turnos y él me sigue a mí. Digo él, pero no sé si es ella. No sé si es un niño, no tengo ni la más remota idea... porque lo único que sé, es que tiene un móvil con linterna... y que nos entendemos así jaja.

Siempre he pensado que tendría que haber nacido a mediados/finales del sXIX y haber protagonizado alguna novela de Galdós... 
Esta situación se me parece a eso... a leer a Galdós. 

Espero que si alguien lee esto, esté bien =). Y si lo lees... deja un comentario si te apetece. Es la misma conexión que mi vecino de la linterna o el intercambio de cartas con la vecina de abajo. 

8 comentarios:

  1. ¡Hla!
    Yo sí te leo, estuve a punto de torturarte con un email porque este mes me han pasado tantas cosas, todas tan malas...y tú siempre me ayudas.
    Lo de quedarte en casa es lo mejor, tengo varios familiares y amigos sanitarios y esta semana a muchos los han mandado para casa, pero es que no podemos tener toda la artillería(eso sois vosotros, la artillería buena de esta lucha) trabajando a la vez que si os infectáis todos a ver como superamos esto.
    Te deseo lo mejor.

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    1. Hola!! Qué bien leerte. Sabes que puedes "torturarme" sin ningún problema cuando quieras. Y si puedo ayudarte con algo, pues será genial!!
      Os mando un abrazo a toda vuestra familia!

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    2. Muchas gracias Irene, te he tomado la palabra y te he mandado un email.
      Gracias por todo.

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  2. Perdona, que mandé el comentario sin terminar y de ahí que lo borrara, quería mandártelo bien ;). No veas cuánto te entiendo, sigo en casa desde que fui madre y son muchas las veces que se me pasa por la cabeza que debería volver al hospital a echar una mano, pero luego pienso en lo que me dijo mi jefa, que disfrutara muchísimo de mi nene estos días y eso estoy haciendo (Siempre que no me da por pensar de más... :S). Sé que cuando vuelva tendré mucho por hacer y mucho que ayudar ya que me quedan poco más de 15 días y el bicho, por desgracia, nos va a acompañar mucho más tiempo . Tengo que volver con energía positiva y mucho cuidado para poder seguir estando con mi pequeñín (si finalmente me toca luchar en la primera línea de batalla no podrá ser así... por lo que con más razón, tengo que aprovechar cada minuto con él estos días). Esta lucha la ganaremos entre todos, espero que la gente siga ayudando quedándose en casa más tiempo.
    En cuanto a las salidas al balcón a las 20 h me pasa como a ti y pienso exactamente lo mismo que tu, de hecho, como bien has dicho, les llega y les anima y por eso no dejaré de hacerlo siempre que pueda.
    Y por último, a mí también han dejado de hacerme consultas los MIR, aunque con el COVID y sin fecha definida tampoco me extraña. Este año he hecho una consulta y en un rato responderé a la segunda.
    En fin, encantada de leerte, no dejes de escribir aunque sea de cuando en cuando, ;)

    Un abrazo enorme!!!

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    1. Pues sí!! Aprovecha a tope estos días. Incluso, intenta desconectar en la medida de lo posible. A mí también me ha encantado reencontrarme contigo por aquí.
      Seguimos en contacto!!
      Un abrazo!!!

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  3. De verdad, Chapeau por seguir por aquí...
    Me alegra ver que mantienes esa sensación de residente y esas ganas de aprender y de todavía buscar tu hueco en tu especialidad.
    Creo que es importante el descanso, aunque las personas que están como en "reserva" les desgasta esa sensación de poder hacer más...
    Mucho animo y mucha fuerza en estos tiempos que corren y qué bonito lo de tus vecinos.
    Desde luego, una anécdota que contar a los gatos xD.

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    1. Muchas gracias por pasarte!! También me alegró saber de ti. Espero que todo esté yendo bien.
      Con el cambio de hora, a no puedo comunicarme con la linterna del móvil. jaja

      Pero bueno. Poco a poco.

      Un abrazo!

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  4. hola...aca sigo pendiente de tu blog..un saludo desde colombia... ay te escribire un email. en estos dias..gracias por compartir.

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