viernes, 4 de abril de 2014

Conversando con pacientes - La familia...

Sala de observación de urgencias. 18:35 de una tarde cualquiera.

Llega Carmen entre sollozos. Rondará los 75-80 años a simple vista, pero soy mala calculando la edad...
Esos pijamas de hospital hacen que todo el mundo parezca horrible y descuidado, pero se nota que antes de eso Carmen no era así. Hace poco que debió ir a la peluquería, solamente  tiene el pelo un poco aplastado de haber estado tumbada un rato.

Sospecha clara de hemorragia digestiva alta. Melenas a punta pala... Se va a ganar una endoscopia urgente...

Solloza bajito, temiendo molestar, pero solloza... Está preocupada (- Normal - pienso - Yo también lo estaría si me meten en una sala rodeada de máquinas, con un camisón por el que se me ve el culo, quieren que mee tumbada en una cuña "¡¡o si no me sondan!!" y encima me dicen que que me van a meter un tubo por la boca...)
¡¡¡Que le den algo para el dolor y para que esté más tranquililla!!! - Pienso...

Y la incertidumbre del "¿Qué será Dortora? ¿Será malo?"

Hay que completar la Historia Clínica. Nos acercamos. Sigue entre lamentos mientras intentamos calmarla... quitarle un poco de importancia, preguntarle si se siente a gusto o qué podemos hacer por ella mientras esperamos las pruebas...

Pero no. A Carmen le preocupa poco lo de que al final tengan que sondarla... Lo del tubo por la boca es un mal menor. Los resultados creo que tampoco harán que si inquiete demasiado.

- Tengo que irme a casa... - las lágrimas casi no le salen... es más un grito ahogado a la desesperada...
- Carmen, necesita ayuda, ahora no se puede ir...
- Yo sabía que me traían engañada... sabía que me iban a traer aquí...
- ¿Está bien? ¿La estamos tratando mal? ¿Necesita algo?
- No... me están tratando muy bien...  - entonces se le saltan las lágrimas del todo...- Verá dortora - no sé cómo decirle que soy estudiante... prefiero dejar que continúe - es que mi marido está malo... ¿quién lo cuida? Y... es que tengo un hijo, que es un poco... retrasadito, ¿sabe?... Tengo que irme a casa...


Me quedo ahí un rato... Acaba hablando de sus nietos, de sus bisnietos... al final ya no sé quién es hijo de quién ni en qué pueblo vive cada uno, por supuesto. Pero deja de llorar a ratos, incluso sonríe alguna vez.

La llaman para endoscopia.

A las 20:00 salgo por la puerta. Justo cuando entran los familiares. Espero que alguien le diga a los nietos que convenzan a su abuela de que todo está bien en casa. Hay gente haciéndose cargo de la situación...
Si no, ya pueden ponerle lo que quieran. Carmen no va a dormir esa noche.

Hay dolores que al medicina no puede curar.

6 comentarios:

  1. Estas son las cosas que me parten el alma... y a veces pienso que con lo metepata y socialmente inepta que soy, ¿cómo podré actuar bien en una situación como esa y ayudar a esa persona? Esas cosas no se enseñan en la facultad... y lo siento por darle la vuelta a la situación y pensar en mí en vez de en la persona de la que hablas, pero creo que es un miedo bastante grande que tenemos todos los estudiantes de Medicina. Espero que la buena señora esté bien y tú también Irene.
    Un beso enorme y gracias por comentar siempre!

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  2. Acabo de leer bien tu comentario en el blog... y la verdad es que mis rodillas comparadas con lo que encuentras en Google si buscas genu recurvatum no se parecen en nada (menos mal, ¡si no me muero!), aunque sí se nota un poquito de hiperextensión xD tendrías que verlo en persona para que lo entiendas jaja porque tampoco se aprecia mucho en las fotos.
    La Reuma me dijo que llevara tacón de 1-1´5cm, así que tampoco creo que sea mucho.
    Gracias por los consejos :)

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  3. Hay tanto detrás de cada paciente... y no olvidarlo es una de las cosas más difíciles de esta profesión. Qué entrada más bonita Irene! Espero que vaya todo fenomenal, dentro de muy muy poco serás MÉDICO!! Ánimo! un beso!

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  4. Bonito relato, y muy duro. Hay veces que el simple hecho de acompañar y escuchar ayuda más que cualquier medicina...

    Un beso

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  5. Que buen relato, y es así, el día a día sobretodo en Urgencias, siempre piensa que detrás de cada paciente no sólo hay una historia clínica sino una historia socio-cultural, a veces veo a compañeros que han perdido ese sentido y ven al paciente como un cliente, como si se tratara de un aparato que deben de diagnosticar hallar la solución y para su casa, nunca pierdas la relación médico-paciente, siempre serán agradecidos. Saludos

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